Economía azul y digital

Primera piedra para Odissea: comienzan las obras de la incubadora tecnológica del Muelle España

Ceuta inicia la construcción de Odissea, la incubadora tecnológica turística que aspira a convertir la ciudad en un laboratorio vivo de innovación y en un referente del turismo digital en el sur de Europa

odissea

Ceuta está a punto de estrenar un nuevo capítulo en su camino hacia la innovación. Este jueves 15 de enero, en el Muelle España, se colocará la primera piedra de Odissea, la incubadora de alta tecnología que aspira a convertir a la ciudad en un punto de referencia del turismo digital en España. Un acto simbólico, sí, pero también la señal de que uno de los proyectos más ambiciosos para la economía local empieza a hacerse real.

La iniciativa, impulsada por la Cámara de Comercio y la Fundación Incyde, lleva años cocinándose. El Consejo de Gobierno aprobó en mayo una subvención de 2 millones de euros para ponerla en marcha, una ayuda que se suma a los fondos europeos que ya respaldan el proyecto. En total, la inversión alcanza los 3,7 millones de euros, con un objetivo claro: que Ceuta deje de mirar de lejos la innovación turística y pase a jugar en primera línea.

Un proyecto que ha ido ganando músculo

La idea empezó a tomar forma en 2022, pero fue en abril de 2024 cuando el proyecto dio un salto adelante con la visita del director general de Incyde, Javier Collado. Desde entonces, el respaldo institucional ha sido constante. En octubre de 2024, el Gobierno local aprobó una financiación plurianual para asegurar su desarrollo, y la Autoridad Portuaria cedió la parcela donde se levantará el edificio.

El acuerdo lo firmaron el presidente de la Ciudad, Juan Vivas; el presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix; y el propio Collado. A ellos se sumó un socio estratégico de peso: la Universidad de Granada, que aportará conocimiento y tecnología.

La Cámara de Comercio, además, logró en noviembre un reconocimiento nacional al obtener la mejor puntuación en la convocatoria de incubadoras de alta tecnología de Incyde. Un espaldarazo que confirma que Ceuta está jugando bien sus cartas.

Un ecosistema para emprender desde Ceuta

Odissea no será solo un edificio bonito junto al mar. Su propósito es acompañar a startups que quieran transformar el turismo desde la digitalización, la sostenibilidad y la innovación. Espacios de coworking, laboratorios para prototipos, talleres de inteligencia artificial y realidad aumentada, y más de 160 horas de mentoría especializada forman parte del menú.

La incubadora encaja en la estrategia económica de la ciudad: apostar por la economía azul, la digitalización y la sostenibilidad como motores de crecimiento. Y lo hace con respaldo europeo: el 85% de la financiación procede del Fondo FEDER.

La previsión es ambiciosa: unas 70 startups podrían pasar por Odissea en los dos primeros años, generando un efecto arrastre sobre el tejido empresarial local y complementando otras infraestructuras ya en marcha, como el vivero empresarial, la aceleradora de startups o el Polo Digital de El Ángulo.

Alianzas que suman

El proyecto se apoya en una red de socios que aportan experiencia y tecnología: la Universidad de Granada, SEGITTUR, Lenovo, Dell, la Mesa Nacional del Turismo o Var Group, entre otros. Una de las piezas clave será la instalación de un centro de computación de inteligencia artificial generativa conectado con Granada, que situará a Ceuta en el mapa nacional de la innovación avanzada.

Ceuta como laboratorio vivo

Una de las grandes fortalezas de Odissea es que permitirá probar soluciones turísticas en un entorno real. Ceuta, con su tamaño manejable, su diversidad y su mezcla de patrimonio y naturaleza, ofrece un escenario perfecto para experimentar con productos turísticos inteligentes y sostenibles.

A esto se suma un régimen fiscal competitivo y un ecosistema digital que empieza a consolidarse. La incubadora no solo atraerá talento y empresas, sino que contribuirá a diversificar la economía y generar empleo cualificado.

Un edificio que quiere contar algo

El diseño del edificio también habla del espíritu del proyecto. Dos volúmenes unidos por un puente —una metáfora de conexiones, ideas y territorios— y una “quinta fachada”, una cubierta concebida como mirador hacia la ciudad. Abajo, el coworking; arriba, los talleres de IA y realidad aumentada. Un espacio pensado para que pasen cosas.

La obra, adjudicada a la empresa ACC, tendrá una duración estimada de quince meses. Mientras tanto, la Cámara de Comercio ya prepara los procesos de selección de startups y las primeras actividades que darán vida al proyecto.

Un faro tecnológico mirando a Europa y África

Así definió Javier Collado a Odissea cuando se firmó el acuerdo en 2024. Y esa es la aspiración: que Ceuta se convierta en un punto de encuentro entre continentes también en el terreno de la innovación.

La colocación de la primera piedra este jueves no es solo un acto institucional. Es la señal de que Ceuta avanza hacia un modelo económico más moderno, más verde y más conectado. Un paso firme hacia un futuro donde la ciudad no solo observa la innovación, sino que la impulsa.