El PIB crece en el tercer trimestre y mejora los datos del año pasado

Registró un aumento del 0,8% en el tercer trimestre de 2024 respecto al trimestre anterior, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), manteniendo el ritmo de crecimiento observado en el segundo trimestre
PIB, diciembre 2024 / INE
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La economía española sigue avanzando con paso firme. En el tercer trimestre de 2024, el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 0,8% respecto al trimestre anterior, manteniendo el ritmo de crecimiento registrado entre abril y junio, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El crecimiento se debe, en gran medida, al impulso de la demanda interna, que contribuyó con 1,0 puntos al aumento del PIB. Por el contrario, la demanda externa restó 0,2 puntos al crecimiento.

El informa habla del gasto de las familias, que subió un 1,2%, mostrando mayor dinamismo, mientras que el consumo de las Administraciones Públicas aumentó un notable 2,5%. Sin embargo, la inversión, reflejada en la formación bruta de capital, cayó un 0,9%, lo que plantea retos para el futuro. En el comercio internacional, las exportaciones crecieron un modesto 0,4%, mientras que las importaciones subieron un 0,9%, reflejando un mayor consumo interno de productos del exterior.

Sectores: luces y sombras

No todos los sectores económicos brillaron de igual manera. Aunque la mayoría registró avances, la construcción fue la excepción, con una caída del 1,5%.

  • Industria: Creció un 0,2%, aunque la industria manufacturera mostró señales de agotamiento con un crecimiento prácticamente plano.
  • Servicios: Moderaron su expansión al 1,0%, pero siguen siendo el motor principal de la economía.
  • Agricultura y ramas primarias: Destacaron con un repunte del 1,1%, en contraste con la contracción del trimestre anterior.

Comparativa anual: un crecimiento sólido

En términos interanuales, el PIB aumentó un 3,3%. El consumo de los hogares creció un 3,0% y el gasto público un impresionante 5,1%, mientras que la inversión mostró una subida más modesta del 0,7%. En el comercio exterior, las exportaciones avanzaron un 4,3%, mientras que las importaciones lo hicieron un 3,2%. Este equilibrio moderó el impacto positivo de la demanda externa.

Más empleo y salarios al alza

El empleo sigue siendo una buena noticia: los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron un 1,9% interanual. Además, la remuneración media por puesto subió un 4,8%, impulsando el poder adquisitivo de los trabajadores. En términos nominales, el PIB aumentó un 6,8%, reflejando el impacto de la inflación moderada y el crecimiento real de la actividad económica.

Una economía que resiste, pero con desafíos

Aunque el crecimiento es sólido, los datos revelan algunos puntos débiles, como la contracción en la inversión y la desaceleración en sectores clave como la construcción y la manufactura. El reto será mantener este ritmo en un contexto internacional complejo y con signos de moderación en algunos indicadores internos. La economía española sigue demostrando su capacidad de adaptación, pero deberá apostar por la inversión y la mejora de la productividad para asegurar un crecimiento sostenible en los próximos trimestres.