Durante los días 27, 28 y 29 de octubre, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA Cuatro Culturas) ha puesto en marcha los primeros Patios Inclusivos del curso 2025-2026, una propuesta educativa que busca visibilizar la diversidad del alumnado en las escuelas infantiles públicas de Ceuta y fomentar su desarrollo a través del juego y la convivencia.
El ciclo de actividades, centrado en el tema del otoño, se celebró en tres centros diferentes: el día 27 en la Escuela Infantil Juan Carlos I, el 28 en Nuestra Señora de África y el 29 en La Pecera. En cada uno de ellos, el patio se transformó en un espacio de aprendizaje abierto y dinámico, en el que los más pequeños participaron en juegos sensoriales, creativos y cooperativos inspirados en los elementos característicos de la estación.
Los Patios Inclusivos tienen como principal objetivo reforzar la integración y la participación de todos los niños y niñas, independientemente de sus capacidades o circunstancias. Desde FAMPA Cuatro Culturas se busca que cada alumno se sienta parte activa del grupo, desarrollando valores como la solidaridad, el compañerismo y el trabajo en equipo.
En esta edición, las actividades giraron en torno a elementos naturales propios del otoño, como los frutos secos, las hojas secas o el erizo, utilizados para estimular los sentidos y la curiosidad de los más pequeños. A través de juegos de memoria, pintura con los dedos y dinámicas de asociación de colores y formas, los niños trabajaron sus capacidades sensoriales y cognitivas de una manera lúdica y participativa.
Desde la entidad han destacado que los Patios Inclusivos ofrecen una nueva mirada al espacio escolar, donde el patio deja de ser únicamente un lugar de recreo para convertirse en un entorno educativo en el que se aprende jugando. Este enfoque promueve, además, que el alumnado pueda elegir libremente las actividades en las que desea participar, fortaleciendo su autonomía y su conciencia sobre los propios procesos de aprendizaje.
El balance de esta primera experiencia del curso ha sido muy positivo. Según FAMPA Cuatro Culturas, la respuesta del alumnado ha superado las expectativas, tanto por el entusiasmo mostrado en cada actividad como por la interacción generada entre los distintos grupos. “Tratamos de que todos los niños y niñas jueguen juntos, compartan y se diviertan de una forma diferente, haciendo que la inclusión sea una realidad en los centros”, han subrayado desde la federación.