Este viernes, Ceuta se despereza bajo un cielo caprichoso. La mañana arrancará con un telón de nubes muy nubosas, como si el cielo aún dudara entre quedarse en cama o salir a pasear. Pero no hay drama: a medida que avance el día, las nubes se estilizan y se transforman en altas, casi decorativas. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), no se esperan sobresaltos térmicos: la máxima rondará los 24 grados y la mínima se quedará en unos suaves 19. El levante soplará con discreción, como quien no quiere molestar.
Sábado de calma y brisas del norte
El sábado se presenta como ese amigo que no hace ruido, pero siempre está. Cielos poco nubosos, temperaturas que suben tímidamente (26 de máxima, 17 de mínima) y un viento del noroeste que acariciará la ciudad sin alborotar peinados. Ideal para paseos por el centro, terrazas con vistas o simplemente para dejar que Ceuta respire.
Domingo despejado: el sol se queda a dormir
Y el domingo, Ceuta se regala un cielo limpio. Sin nubes, sin amenazas de lluvia, sin excusas para quedarse en casa. Los termómetros se moverán entre los 19 y los 27 grados, y el poniente soplará con esa elegancia que solo él sabe tener. Un día para mirar al horizonte, para reencontrarse con el mar, o para perderse por Benzú, sin más abrigo que el sol.