Ceuta se despereza este jueves entre nubes bajas y brumas que parecen susurrar “abrígate, pero no demasiado”. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) nos pone sobre aviso: hay un 45% de probabilidad de lloviznas ocasionales hasta el mediodía. Nada dramático, pero suficiente para que el paraguas no se quede olvidado en casa. A partir de ahí, el cielo se irá despejando poco a poco, dejando una tarde con pocas nubes y una luz más amable para quienes se animen a pasear por el centro o acercarse al espigón.
Las temperaturas no se moverán demasiado: entre 21 y 25 grados, como ayer, como si el otoño quisiera quedarse en modo suave. El levante soplará con moderación, ese viento que no molesta pero que se hace notar en las esquinas y en las conversaciones de calle.
Viernes de transición: menos nubes, más calma
El viernes se presenta como ese amigo que no hace ruido pero siempre cumple. Hasta mediodía, pocas nubes y, a partir de las 12:00, aún menos. Las temperaturas seguirán en su línea: máximas de 24 grados, mínimas de 19. El viento, esta vez, se toma un respiro y se queda en flojo, soplando desde el este. Ideal para quienes quieran adelantar el fin de semana con una escapada al monte o una comida al aire libre.
Fin de semana: sol, poniente y ganas de salir
El sábado será el día estrella. Cielos poco nubosos, temperaturas que rozarán los 27 grados —sí, verano en octubre— y mínimas que bajarán hasta los 17. El viento cambia de tercio y se pasa al poniente, ese que refresca sin enfriar y que trae consigo ganas de terraza, de fútbol local y de reencuentros.
El domingo, Ceuta se vestirá de intervalos nubosos, pero sin perder el encanto. La temperatura máxima se mantiene en 27 grados, mientras que la mínima sube a 20. Un día perfecto para quienes prefieren la luz tamizada y el aire templado. El poniente seguirá acompañando, como un telón de fondo que no interrumpe.
En resumen: semana de transición, con guiños al verano y promesas de otoño suave. Ceuta respira entre nubes y claros, y nosotros, como siempre, atentos al cielo y al pulso de la ciudad.