Apenas salimos de una y ya estamos en otra. Ceuta ha amanecido este lunes bajo los efectos de Leonardo, un nuevo episodio de inestabilidad que ha vuelto a poner a prueba a la ciudad tras semanas de lluvias continuadas. El temporal ha dejado ya más de 33 litros por metro cuadrado y rachas de viento superiores a los 70 kilómetros por hora, con las primeras consecuencias visibles en la vía pública.
Durante la mañana se han registrado contenedores desplazados por el viento, la caída de cascotes desde una azotea en la calle San Daniel, el desprendimiento de chapa metálica de una nave en el Muelle España, nuevas caídas de cascotes en el poblado de San Antonio y la inundación del túnel del Mercado Central, una de las zonas más sensibles cuando las lluvias se intensifican.
Pero lo peor, advierten los expertos, aún no ha pasado. La AEMET ha activado un aviso naranja por viento y fenómenos costeros que estará vigente desde las 22.00 horas del martes 3 de febrero hasta las 16.00 horas del miércoles 4. Según las previsiones, las rachas podrían alcanzar los 90 km/h, con un mar especialmente revuelto.
Desde los servicios de emergencia se pide extremar la prudencia, evitar zonas arboladas, asegurar elementos susceptibles de desprendimiento y limitar los desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad del temporal. Ceuta vuelve así a mirar al cielo, pendiente de una borrasca que, de momento, no ha venido solo de paso.