Llega marzo y lo hace con cambio de tiempo. El domingo no va a invitar precisamente a estrenar gafas de sol. Hemos amanecido con cielos cubiertos de nubes bajas y con posibilidad de alguna lluvia débil, sobre todo a primeras horas de la mañana. Nada demasiado intenso, pero sí lo suficiente como para que el día arranque gris.
A partir del mediodía se suma otro ingrediente: polvo en suspensión. Traducido: no se descartan esos incómodos depósitos de barro si cae algo más de agua. Así que, si has lavado el coche, quizá no haya sido el mejor fin de semana.
Las temperaturas apenas se moverán. Las mínimas suben ligeramente y las máximas bajan un poco, quedándose entre los 14 y 16 grados.
El protagonista, una vez más, será el levante. Soplará moderado, con rachas que pueden superar los 40 km/h y que han activado la alerta amarilla por fenómenos costeros en el Estrecho, con vientos de fuerza 7 (entre 50 y 61 km/h). Día incómodo en la costa y mar revuelto que, según la AEMET, el aviso se extenderá hasta primeras horas de la mañana del lunes.
El lunes seguirá la misma línea: jornada nubosa y con lluvia. Las máximas se mantendrán en torno a los 17 grados y las mínimas no variarán demasiado respecto al domingo. El viento continuará soplando de dirección este, manteniendo esa sensación de tiempo inestable.
Y el martes tampoco termina de despejar el panorama. La primera mitad del día será la más gris, con cielos cubiertos, lluvia y posibilidad de tormentas hasta el mediodía. Después podría haber una ligera mejoría. La máxima seguirá rondando los 16 grados, pero las mínimas bajarán hasta los 11. El viento rolará a poniente a primeras horas de la noche y tenderá a amainar.
En resumen: toca paraguas a mano, mirar al cielo antes de salir.