Lo que no estaba en el guion para este viernes terminó convirtiéndose en una tarde movida en Ceuta. Un vendaval de poniente sorprendió a la ciudad con rachas que superaron los 70 kilómetros por hora alrededor de las ocho de la tarde, acompañado de una jornada pasada por agua en la que se acumularon más de 26,5 litros por metro cuadrado. No había alerta para la tarde noche de este viernes, aunque sí para la madrugada del sábado pero solo por fenómenos costeros.
Una cifra que no es menor y que sirve para poner el broche a un enero especialmente lluvioso. El primer mes del año se va dejando un acumulado que supera ya los 430 litros por metro cuadrado, un registro poco habitual que confirma que 2026 ha arrancado con intensidad en lo meteorológico.
El viento y las lluvias, que se han ido encadenando día tras día, también han dejado su rastro en forma de incidencias. Bomberos y Policía tuvieron que intervenir en las inmediaciones del colegio Reina Sofía, en el Príncipe, por la caída de un árbol. No fue el único. En García Aldave se vinieron abajo dos más; otro cayó en la zona de Obimasa y uno adicional entre Isabel II y el Monte de la Tortuga.
A estos episodios se sumaron pequeños sustos repartidos por la ciudad. En la Avenida de España, uno de los maceteros se desplazó por la fuerza del viento, mientras que en la avenida Capitán Claudio Vázquez un árbol estuvo a punto de caer. Tampoco faltaron las ramas en el suelo ni los problemas habituales con los contenedores antiguos de residuos, cuyas tapas abiertas hacen efecto vela cuando sopla el viento con fuerza.
Enero se despide este domingo tras un mes marcado por las alertas de la Aemet por viento, lluvias y fenómenos costeros. Un episodio que llegó a cerrar el puerto durante dos días, obligó al cierre de los centros educativos el pasado miércoles y generó numerosas incidencias atendidas por el 112, que solo en esa jornada gestionó más de un centenar de llamadas de vecinos. Un inicio de año que, al menos en lo meteorológico, no ha pasado desapercibido en Ceuta.
