El director del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno, Diego Martínez, ha salido este lunes al paso de la polémica surgida tras el accidente de tráfico registrado el pasado sábado en la carretera N-354, a la altura de Punta Blanca. Un turismo que circulaba a gran velocidad perdió el control, colisionó contra varios vehículos estacionados en el arcén y uno de ellos terminó cayendo por el terraplén hasta la playa. No hubo heridos, aunque sí cuantiosos daños materiales.
El siniestro ha reactivado el debate sobre la seguridad vial en el acceso a Benzú. La Ciudad ha aprovechado el suceso para lamentar la retirada de las bandas reductoras que había instalado en la zona, insinuando que su eliminación pudo influir en lo ocurrido. Una lectura que desde la Delegación consideran desacertada.
Martínez ha explicado que las bandas retiradas no se encontraban en la carretera nacional, sino dentro del núcleo urbano de la barriada, y que su instalación no contaba con autorización de la Unidad de Carreteras de la Dirección General, con sede en Cádiz. “No cumplían la normativa técnica exigida para una vía nacional y, lejos de mejorar la seguridad, podían generar un mayor riesgo en caso de paso a alta velocidad”, ha advertido.
Carreteras ya actuó
Desde Fomento recuerdan que se han implementado otras medidas homologadas para mejorar la seguridad en la zona. Entre ellas, la reducción de velocidad a 30 km/h al llegar a la barriada, la instalación de marcas viales tipo “dientes de dragón” y la activación de semáforos que se ponen en rojo si se supera el límite. También se ha reforzado la señalización vertical y horizontal.
“La seguridad no se puede improvisar. No todo vale en una carretera nacional”, ha señalado Martínez, que ha recordado además que las bandas ahora retiradas ya habían generado quejas vecinales en el pasado por el ruido que provocaban al paso de los vehículos.
Un siniestro fuera del barrio
Martínez ha subrayado que el accidente del sábado se produjo fuera del núcleo urbano de Benzú, en un tramo previo de la N-354. “Es importante dejar claro que el siniestro no ocurrió donde estaban esas bandas. Esta polémica es injusta y no se ajusta a la realidad”, ha dicho.
La Guardia Civil y la Unidad de Carreteras mantienen abierta una investigación para esclarecer las causas del accidente. Todo apunta, según ha confirmado el director de Fomento, a un exceso de velocidad, aunque se está a la espera del informe definitivo.
La instalación de nuevas bandas, sujeta a normativa
Desde la Delegación no se cierra la puerta a que se estudien nuevas medidas. Si la Ciudad Autónoma considera necesario reimplantar bandas reductoras, podrá hacerlo, pero cumpliendo con la normativa y presentando un proyecto técnico a la Unidad de Carreteras.
“Hay un cauce legal. Si existe una demanda vecinal real, que se tramite adecuadamente. Pero no se puede actuar al margen de las reglas. La seguridad vial debe garantizarse sin introducir nuevos riesgos”, ha concluido Martínez.

