La Ciudad

Los investigadores Fernando Reinares, Carola Carcía-Calvo y Álvaro Vicente presentaron su último trabajo

Elcano presenta su aportación para una mejor concienciación social respecto el yihadismo

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photo_camera Imagen del momento de la presentación del libro (C.A.)

Los investigadores de Real Instituto Elcano, Fernando Reinares, Carola Carcía-Calvo y Álvaro Vicente, han presentado en la tarde de este jueves su último trabajo titulado "Yihadismo y yihadistas en España. Quince años después del 11-M".

La Fundación Premio Convivencia, adscrita a la Consejería de Presidencia y Relaciones Institucionales, ha organizado en colaboración con el Real Instituto Elcano y la Asociación Cívico Social Príncipe Siglo XXI la presentación del trabajo de estos tres expertos y estudiosos de esta materia, que se ha llevado a cabo en el salón de actos Palacio de la Asamblea.

Se trata de una investigación empírica, basada en datos sobre los yihadistas condenados o muertos en España entre 2004 y 2018, el año posterior al de los atentados del 17-A en Barcelona, cuyo epílogo tuvo lugar en Cambrils a primeras horas del siguiente día.

En la elaboración de este libro, con el que los autores desean contribuir a una mejor concienciación social respecto al fenómeno y a la labor de nuestros servicios policiales y de inteligencia, se han sistematizado e interpretado datos sobre 215 individuos (200 condenados en la Audiencia Nacional a lo largo de ese tiempo y 15 muertos, en las aludidas Leganés y Cambrils, al igual que en Alcanar y Subirats). A fin de apreciar facetas de continuidad y cambio, dichos individuos se subdividen en dos periodos, según las fases recientes del yihadismo global: por una parte, los detenidos o fallecidos hasta 2011 y, por otra, los detenidos o fallecidos desde 2012.

Yihadismo y yihadistas en España. Quince años después del 11-M se estructura en tres partes. La primera, dedicada a aspectos referidos a la mutación de las características sociales propias del yihadismo global en nuestro país. La segunda, centrada en una serie de factores que, a lo largo del tiempo, explican los procesos de radicalización yihadista. La tercera y última parte, acerca de las pautas observadas en la implicación individual y colectiva en actividades de terrorismo yihadista. Aunque en la obra se analiza información referida a más de 130 variables, lo que la convierte en única en su género, los autores han destacado tres hallazgos:

En España, los yihadistas dejaron ya de ser fundamentalmente inmigrantes de primera generación procedentes de países con poblaciones mayoritariamente musulmanas y muy en especial de Marruecos, como ocurría hasta 2011. A partir de 2012, seis de cada diez yihadistas pertenecían a las segundas generaciones, es decir, eran descendientes de inmigrantes musulmanes pero, a diferencia de éstos últimos, habían nacido o crecido en España, al margen de que tuviesen o no la nacionalidad española.

Tanto si los yihadistas se radicalizaron en España hasta 2011 como si lo hicieron desde 2012, dos son los factores que explican el proceso de radicalización en al menos siete de cada diez casos. Por una parte, la exposición, más cara a cara que online, a un agente de radicalización, por lo común alguien con trayectoria como activista o una figura religiosa. Por otra parte, la existencia de vínculos afectivos previos –basados en relaciones sociales de parentesco, amistad o vecindad—con algún yihadista.

Entre los yihadistas condenados o muertos en España de 2004 a 2018, la pauta predominante fue implicarse en células, grupos y redes (CGR). Ahora bien, hasta 2011, nueve de cada diez optaron por actuar dentro del territorio español, donde residían. A partir de 2012, cinco de cada diez optaron por irse a una zona de conflicto, en especial como combatiente terrorista extranjero. Esto obedeció, sobre todo, al atractivo y la accesibilidad del dominio que Estado Islámico impuso en amplios territorios de Siria e Irak.

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