Laboral

DESDE EL 1 DE ENERO

El comité acusa a Trace de "usar" a la Ciudad para forzar a la plantilla a asumir la labor de recogida en los cuarteles

Operarios de Trace recogen la basura en la barriada de Benzú/ ANTONIO SEMPERE/ ARCHIVO
photo_cameraOperarios de Trace recogen la basura en la barriada de Benzú/ ANTONIO SEMPERE/ ARCHIVO

La representación de los trabajadores asegura que la empresa, concesionaria del servicio público de limpieza,  pretende que el personal asuma el trabajo derivado del nuevo contrato suscrito con el Ministerio de Defensa sin pactar previamente las condiciones. Según el comité de empresa, Trace se justifica aduciendo que la Ciudad le obliga a hacerlo. 

Los representantes de los trabajadores de Trace, concesionaria la limpieza pública, han acusado a la dirección de la empresa de forzar a los operarios a asumir la carga de trabajo derivada de la prestación  del servicio de recogida de basura de los acuartelamientos. Trace asume desde el 1 de enero los servicios que durante los últimos tres años la empresa Limpiasol ha venido ofreciendo al Ministerio de Defensa.

El presidente del comité de empresa de Trace, Francisco Mur, reprocha a la dirección que no haya pactado con la representación sindical las condiciones del nuevo servicio y pone en duda el argumento con el cual se intenta persuadir a los trabajadores para que acepten la nueva situación. “Se nos dice que la Ciudad obliga a la empresa a ofrecer esta prestación, pero lo que no entendemos es qué pinta la Ciudad en un contrato firmado con Defensa –sostiene Mur- Nos gustaría conocer qué piensa el Gobierno local de todo esto”.

El sindicalista de UGT explica que la recogida en los establecimientos militares se ha incluido dentro de las rutas ordinarias que actualmente se cubren para la retirada de las basuras de las vías públicas. Mur asegura que este cambio de las condiciones de trabajo sólo puede aplicarse si existe un acuerdo previo con los representantes de los trabajadores. Por ello, el comité de empresa ha solicitado una reunión inmediata de la comisión paritaria encargada de la interpretación del convenio colectivo en caso de conflicto.

Pese a la voluntad del comité de que esta reunión se celebrara mañana martes, la dirección finalmente ha forzado a demorarla hasta el próximo lunes. La empresa tampoco ha aceptado la exigencia que los trabajadores han planteado por escrito para suspender la prestación del servicio hasta que la patronal y la parte social alcancen un acuerdo.

Según Mur, detrás de la actuación de la empresa se esconde la pretensión de abaratar los costes del nuevo contrato con Defensa. El sindicalista recuerda que Trace tiene la obligación de subrogar a dos de los trabajadores que venían prestando el servicio con la anterior concesionaria. “Si consigue prestar el servicio sin subrogar a estos trabajadores, atenúa el coste”, barrunta el sindicalista.

El conflicto se suscita a escasas fechas del inicio de las negociaciones para la firma de un nuevo convenio colectivo en Trace. La primera de las reuniones está prevista para el próximo día 12.

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