Laboral

En un informe califica de “caótica e incontrolada” la gestión de personal

La Inspección de Trabajo da de baja de oficio al jefe administrativo de la FPAV por su ausencia en el puesto

Imagen de archivo de la sede de la Federación Provincial de Vecinos (C.A.)
photo_camera Imagen de archivo de la sede de la Federación Provincial de Vecinos (C.A.)

La Inspección de Trabajo ha confeccionado un informe “demoledor” sobre la gestión del personal ejecutivo y administrativo, la que considera “caótica” e incontrolada, de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Ceuta (FPAV) y, por ende, de las Brigadas Verdes, que pertenecen a la misma.

Lo más significativo del informe es que la Inspección de Trabajo ha dado de baja de oficio desde julio de 2017 al jefe administrativo de la FPAV tras constatar que el mismo estaba con contrato en vigor pero ausente de su puesto de trabajo, según han confirmado a Ceuta Actualidad fuentes solventes y conocedoras del informe. En todas las visitas, los inspectores comprobaron que su despacho estaba cerrado, vacío y con la luz apagada.

Las primeras inspecciones se llevaron a cabo tras el verano de 2017, en la que los inspectores actuantes ya pudieron comprobar la falta de organización del personal en el seno de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos.

En octubre, los inspectores verificaron la presencia de los empleados en sus puestos de trabajo, así como las funciones que cada uno de ellos tenía. En muchos casos, según las fuentes informantes, los trabajadores estaban ausentes de sus puestos, comprobando los inspectores que la inexistencia de control del personal en apartados como las vacaciones, bajas, funciones a desempeñar, horarios, partes de entradas y salidas así como ubicaciones.

Tanto es así, que en el informe se califica de “caótica” la gestión de los trabajadores.

Se da el caso que en una de las ocho inspecciones que se han realizado entre 2017 y 2018, los inspectores solicitaron conocer donde se encontraba un porcentaje de la plantilla. La respuesta obtenida es que algunos estaban de vacaciones y otros de baja.

Al día siguiente, los efectivos de la Inspección se encontraron con la sorpresa de que los trabajadores que presuntamente estaban de vacaciones y de baja se encontraban en sus puestos, por los que fueron interrogados sobre este particular. Las respuestas obtenidas, al no poder presentar el correspondiente parte de vacaciones, fueron tales como que no había sido posible notificarlo por escrito.

En otra de las visitas, los inspectores se dan cuenta de que existen empleados que están trabajando en otro sitio, aunque percibiendo una nómina de la FPAV o de las Brigadas Verdes, según las fuentes.

Los inspectores han corroborado en todas las visitas que en las dependencias siempre hay los mismos cuatro trabajadores, administrativos los cuatro. Tal es el descontrol que al preguntar por una serie de empleados, los inspectores conocen que se han desplazado a Benzú para hacer unas fotografías. Pasada una hora, los mismos se presentan en las oficinas, argumentando que habían ido a desayunar. Las contradicciones en las manifestaciones provocaron que los inspectores abrieran otro expediente sobre la veracidad de los testimonios obtenidos y sobre la efectividad de los puestos de trabajo, según las fuentes.

Tanto la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos como las Brigadas Verdes se mantienen gracias a las subvenciones que reciben de la Ciudad. La FPAV recibe 97.000 euros anuales gracias a convenio de colaboración suscrito con la Ciudad y destinado a actividades propias de la Federación. Las Brigadas Verdes cuenta con una subvención anual de 3.400.000 euros.

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