El Ministerio de Igualdad ha lanzado la campaña institucional “La búsqueda del tesoro” con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se conmemora este 25 de noviembre. En esta ocasión, la iniciativa se centra en la violencia vicaria, una de las formas más crueles de violencia de género: aquella en la que los hijos son utilizados para dañar a sus madres.
Desde 2013, 38 menores han sido asesinados en España por violencia vicaria. En total, son 65 los niños y adolescentes que han perdido la vida en el marco de la violencia de género. Además, se estima que 1.400 menores son utilizados cada año para hacer daño a sus madres, lo que provoca traumas, problemas de desarrollo y un mayor riesgo de sufrir enfermedades en la edad adulta.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, subrayó que “el asesinato es la punta del iceberg”, recordando que existen muchas formas de violencia vicaria menos visibles pero igualmente dañinas. Redondo insistió en que la lucha contra esta violencia “tiene que ser incansable” y anunció el impulso de un anteproyecto de ley orgánica que definirá jurídicamente la violencia vicaria, la tipificará como delito y articulará medidas de prevención y reparación para las víctimas.
Por su parte, la delegada del Gobierno contra la violencia de género, Carmen Martínez Perza, recalcó que “ningún maltratador puede ser jamás un buen padre” y animó a la ciudadanía a rechazar de forma clara y firme a los agresores. También recordó que el teléfono 016 deriva los casos en los que las víctimas son menores a la Fundación ANAR, con la que el Ministerio colabora desde 2009.
La campaña, basada en un texto del escritor Hernán Casciari y narrada por la actriz Ester Expósito, busca sensibilizar sobre el impacto devastador de la violencia vicaria y reforzar la confianza en los recursos institucionales.