La reducción de la jornada laboral en España está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. Tras meses de negociaciones entre el Ministerio de Economía y el Ministerio de Trabajo, este martes el Consejo de Ministros ha aprobado un anteproyecto de ley que marca el inicio del proceso legislativo para su implementación.
¿En cuánto se reducirá la jornada laboral?
El anteproyecto de ley contempla una reducción de la jornada laboral de las actuales 40 horas semanales a 37,5 horas. Según la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, esta medida busca "mejorar la productividad" y fomentar un modelo de trabajo más eficiente. Además, se espera que esta reducción contribuya a disminuir el absentismo laboral.
La aplicación de esta medida supondrá una reducción de media hora diaria en la jornada de los trabajadores a tiempo completo. No obstante, los empleados no verán afectado su salario, ya que el ajuste será exclusivamente en las horas trabajadas.
¿Cuándo entrará en vigor la reducción de jornada?
El proceso legislativo de esta medida aún está en sus primeras fases. Tras la aprobación del anteproyecto en el Consejo de Ministros, se iniciará un período de negociación con los diferentes grupos políticos. Posteriormente, se requerirá el informe del Consejo de Estado y del Consejo Económico y Social antes de que el texto regrese al Consejo de Ministros en forma de proyecto de ley.
Después, el Congreso de los Diputados debatirá la iniciativa, permitiendo la presentación de enmiendas antes de su votación. El objetivo inicial del Gobierno es que la norma se publique en el BOE antes del verano para que las empresas puedan adaptarse antes de finalizar 2025.
¿A quiénes afectará la reducción de jornada?
Se estima que esta medida beneficiará a unos 12 millones de trabajadores en España. Algunos de los aspectos clave del anteproyecto incluyen:
Los trabajadores a tiempo parcial con una jornada de 37,5 horas semanales pasarán automáticamente a considerarse empleados a tiempo completo.
Aquellos con contratos parciales inferiores a 37,5 horas podrán mantener su horario actual, pero recibirán un ajuste proporcional en su salario.
Los empleados con jornada reducida por cuidado de menores o familiares, así como las víctimas de violencia de género, sexual o terrorismo, podrán conservar su horario de trabajo.
La reducción de jornada no implicará una disminución salarial para los empleados a tiempo completo.
Los trabajadores que ya tienen una jornada de 37,5 horas debido a convenios colectivos no verán cambios en su situación laboral.
Críticas y oposición empresarial
A pesar de los beneficios que el Gobierno destaca, la medida ha generado rechazo en el sector empresarial. Organizaciones como la CEOE, CEPYME y ATA han manifestado su descontento con la forma en que se ha llevado la negociación. Consideran que la reducción de jornada debería aplicarse gradualmente mediante convenios colectivos y no por imposición legal.
También ha habido tensiones dentro del propio Ejecutivo, ya que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, mostró su oposición a la medida en un primer momento. Sin embargo, la ministra de Trabajo ha defendido la reforma como un avance en materia de derechos laborales y productividad.
Nuevas medidas de control horario y derecho a la desconexión
El anteproyecto también incluye otros cambios importantes en la regulación laboral. Se plantea una reformulación del control horario adaptado a las necesidades del siglo XXI, así como el fortalecimiento del derecho a la desconexión digital, garantizando que los trabajadores no estén obligados a responder comunicaciones fuera de su horario laboral.