El Senado ha debatido este lunes una moción presentada por el Grupo Parlamentario Popular que reclama la modernización urgente de los procedimientos aduaneros en Ceuta y Melilla, con el objetivo de impulsar la competitividad comercial y logística de ambas ciudades autónomas. La iniciativa, defendida por las senadoras Isabel Moreno (Melilla) y Cristina Díaz (Ceuta), ha puesto sobre la mesa la situación de bloqueo que denuncian desde hace años empresarios y operadores logísticos locales. Asimismo, Díaz recalcó que el Gobierno tiene "una reforma seria viable y necesaria", desde hace un año, "sobre la mesa", alegando que "está todo preparado, solo hace falta que actúen y recibimos indiferencia".
La moción fue discutida esta tarde en el seno de la Comisión de Comercio, Economía y Empresa de la Cámara Alta. En ella, el Partido Popular subraya la necesidad de actualizar la Orden Ministerial de 1988, todavía vigente, por considerar que no se ajusta ni a la realidad económica de Ceuta y Melilla ni al marco del Código Aduanero de la Unión Europea.
Durante su intervención, la senadora Moreno alertó de que la falta de reformas está suponiendo un freno estructural al desarrollo económico de ambas ciudades. “Seguimos atrapados en trámites manuales y redundantes que imposibilitan competir con cualquier otra ciudad del territorio nacional", apostilló la senadora. "Es una injusticia y una forma de desigualdad territorial que vulnera el principio constitucional de cohesión”.
El Partido Popular propone, entre otras medidas, la automatización de procesos, la eliminación de trámites duplicados, la implantación de servicios de despacho urgente y la creación de depósitos aduaneros en el puerto de Ceuta. La moción también contempla la posibilidad de estudiar un estatus aduanero especial en el seno de la Unión Europea para ambos territorios, siguiendo modelos similares al de las regiones ultraperiféricas, pero respetando sus singularidades fiscales.
La defensa del PSOE de una enmienda sin éxito
Desde el Grupo Parlamentario Socialista, el senador Juan Lobato intervino para defender una enmienda de sustitución al texto, que, según explicó, mantiene el espíritu de la moción original pero introduce matices para reforzar el marco de diálogo institucional que ya se ha iniciado. “Esta moción es una buena oportunidad", reconoció el senador, alegando que se coincide "en el fondo del asunto", pero el senador hace hincapié en que "con la enmienda que hemos presentado, que creo que se recoge el espíritu, los objetivos que pretendía plantear la moción del Partido Popular", de manera que, "añade un elemento de realidad con esa continuidad en el trabajo que ya se está haciendo".
El PSOE defendió, además, que las líneas maestras propuestas por el PP —como la digitalización, la automatización y el uso de la inteligencia artificial en el ámbito aduanero— “son compartidas por todos los grupos” y figuran entre las prioridades de trabajo del Ejecutivo, pero que está presente "la complejidad que tiene este asunto" en materia de seguridad, por ejemplo.
No obstante, las senadoras populares rechazaron aceptar la enmienda socialista al considerar que suavizaba el tono reivindicativo de la moción y no fijaba compromisos temporales claros. "Le hablo desde la realidad de cientos de comerciantes, empresarios y autónomos que cada mañana se levantan con el temor de no saber si podrán mantenere sus negocios abiertos y no por falta de esfuerzo sino por exceso de obstáculos", manifestó la senadora. Asimismo, recordó a Lobato que ambas ciudades autónomas, "junto a Cámara de Comercio y Confederación de empresarios ya han elaborado los estudios tecnicos y propuestas concretas para una reforma seria viable".
La moción fue finalmente aprobada con 19 votos a favor y 8 abstenciones, dejando patente el consenso transversal sobre la urgencia de revisar el marco normativo vigente y facilitar la operativa aduanera en ambos enclaves estratégicos del norte africano.
La esperanza es que este nuevo llamamiento del Senado sirva como punto de inflexión ante un problema que, como recordó la senadora Moreno, “ya no es local, sino nacional”, al afectar directamente a la cohesión territorial y a la competitividad global de España.