La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de control de velocidad que se desarrollará hasta el próximo 19 de abril, en coordinación con policías de tráfico de toda Europa. El objetivo es claro: frenar uno de los factores de riesgo más determinantes en la siniestralidad vial.
Durante estos días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto a policías locales, intensificarán la vigilancia tanto en carreteras interurbanas como en vías urbanas, con especial atención a los tramos con mayor índice de accidentes.
La iniciativa se enmarca en la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030 y en el plan europeo impulsado por la red RoadPol, que persigue reducir a la mitad las víctimas mortales en carretera antes de que finalice la década.
La velocidad, factor clave en los accidentes
Los datos reflejan la magnitud del problema. En 2024, la velocidad inadecuada estuvo presente en el 22% de los siniestros mortales, con un total de 307 fallecidos, lo que supone un incremento del 5,5% respecto al año anterior.
Además, el exceso de velocidad sigue siendo un comportamiento generalizado. Según las estimaciones, alrededor del 60% de los conductores supera los límites en carreteras convencionales, casi el 50% en zonas urbanas y más del 60% en autopistas y autovías.
Las consecuencias son directas: a mayor velocidad, menor capacidad de reacción, mayor distancia de frenado y mayor gravedad en caso de accidente. De hecho, los estudios europeos apuntan que aumentar la velocidad en 10 km/h duplica el riesgo de sufrir un accidente mortal, mientras que reducirla en apenas 1 km/h podría evitar miles de muertes al año.
Controles, radares y efecto disuasorio
La DGT recuerda que la presencia de controles no solo tiene carácter sancionador, sino también disuasorio, favoreciendo una conducción más segura. En la última campaña, realizada en agosto, se controlaron más de un millón de vehículos, con un 6,7% de conductores denunciados, el porcentaje más alto de los últimos años.
A estas campañas se suma el refuerzo de medios tecnológicos. El pasado mes de febrero entraron en funcionamiento 33 nuevos radares (20 fijos y 13 de tramo) en diferentes carreteras del país, que se añaden a los sistemas ya existentes, incluidos controles móviles y vigilancia aérea.
Desde Tráfico insisten en que respetar los límites de velocidad sigue siendo una de las medidas más eficaces para reducir la mortalidad en carretera, recordando que, desde la implantación de los radares en 2005, las víctimas mortales se han reducido en un 75%.