La XIII Reunión de Alto Nivel (RAN) entre España y Marruecos, celebrada en Madrid bajo la presidencia de Pedro Sánchez y el primer ministro Aziz Ajanuch, ha concluido con una declaración conjunta de 23 páginas y 119 puntos, además de la firma de 14 acuerdos. El encuentro ha servido para dar por completada la apertura de las aduanas de Ceuta y Melilla, pero ha evitado entrar en los asuntos que más tensión generan: las aguas frente a Canarias y el espacio aéreo del Sáhara Occidental.
Aduanas abiertas… pero con poco uso
El documento final celebra la aplicación del punto 3 de la hoja de ruta pactada en abril de 2022: la reapertura de la aduana de Melilla, cerrada desde 2018, y la apertura de una nueva en Ceuta. Según el texto, la cooperación avanza “en un marco concertado”. Sin embargo, empresarios de ambas ciudades insisten en que las aduanas no funcionan de verdad: no hay flujo de mercancías y la inseguridad jurídica sigue siendo un obstáculo.
Aunque desde septiembre las instalaciones se consideran técnicamente operativas, los intercambios permanecen paralizados desde el verano, cuando Marruecos interrumpió los cruces durante la Operación Paso del Estrecho. Los gobiernos aseguran que el objetivo es acabar con el comercio atípico y reforzar la cooperación técnica, pero la realidad en Ceuta y Melilla es otra.
Silencio sobre Canarias y el Sáhara
La declaración conjunta no menciona ni la delimitación de las aguas atlánticas ni la gestión del espacio aéreo saharaui. Dos temas sensibles que preocupan especialmente a Canarias.
El presidente canario, Fernando Clavijo, lamentó no haber tenido voz en la cumbre y advirtió del riesgo de concesiones a Rabat que afecten al archipiélago. La delimitación marítima choca con el hecho de que Marruecos incluye el Sáhara Occidental en sus aguas, un territorio pendiente de descolonización según la ONU. Además, el espacio aéreo saharaui sigue bajo control de España a través de Enaire, pese a las reclamaciones marroquíes.
Acuerdos en pesca, ciencia y desinformación
Entre los 14 acuerdos firmados destacan los relacionados con la pesca sostenible, la agricultura y la gestión del agua. También se pactó combatir la desinformación y los discursos de odio en redes sociales.
En el ámbito científico, España y Marruecos reforzarán la cooperación en estudios sísmicos y geodinámica en el Estrecho de Gibraltar, con el objetivo de mejorar el conocimiento sobre terremotos y tsunamis.
El Mundial 2030 como escaparate
La organización conjunta del Mundial de Fútbol 2030, junto a Portugal, fue otro de los puntos tratados. Los gobiernos lo ven como un proyecto estratégico que va más allá del deporte: una oportunidad para estrechar lazos económicos y garantizar la seguridad en grandes eventos internacionales.