El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este lunes desde la sede de Ferraz para anunciar un paquete de decisiones “contundentes” con las que su formación pretende afrontar la crisis interna desencadenada por el llamado caso Koldo. En un discurso de marcado tono autocrítico, el líder socialista ha afirmado que su partido actuará con “firmeza” y “transparencia”, subrayando que no será “como el Partido Popular y Vox” en la gestión de los escándalos de corrupción.
Sánchez ha iniciado su intervención reconociendo el impacto de los audios conocidos la semana pasada, cuyas expresiones ha calificado de “repugnantes”, “sacadas de una saciedad y un machismo absolutamente incompatibles con los valores feministas” que defiende el PSOE. Asegura que ese rechazo ha sido “unánime” en el seno de la Ejecutiva Federal.
Tras repasar los avances logrados en materia de transparencia y lucha contra la corrupción desde su llegada al poder en 2018, el presidente ha enfatizado que, pese al error cometido, su Gobierno y su partido han contribuido a que en España “lo que antes se encubría, ahora se persiga y castigue como un hecho imperdonable”.
Expulsión de Ábalos y salida de Santos Cerdán
El epicentro de esta comparecencia ha sido la comunicación de varias decisiones adoptadas por la Ejecutiva Federal. La primera de ellas, ya anticipada, es la expulsión definitiva de José Luis Ábalos del Partido Socialista, una medida que concluye el expediente abierto en su contra por su presunta implicación en el caso. Asimismo, Santos Cerdán ha presentado su renuncia al acta y su baja como militante, en un intento de marcar un nuevo rumbo en la Secretaría de Organización, que será dirigida de forma colegiada hasta la celebración del próximo Comité Federal, previsto para el 5 de julio.
Auditoría externa y revisión contable
La segunda medida anunciada por Sánchez es la realización de una nueva auditoría externa e independiente sobre las cuentas del partido, que se sumará a la ya aprobada este lunes por la Ejecutiva y a las que desde 2020 se presentan voluntariamente ante el Tribunal de Cuentas. “No hay ninguna organización de nuestro tamaño que se someta a este nivel de control sin que lo exija la ley”, ha remarcado el presidente, que ha asegurado que se ordenará una triple comprobación contable en los próximos meses.
Relevo en la Secretaría de Organización
En tercer lugar, Sánchez ha señalado que la Secretaría de Organización pasará a estar dirigida por un equipo colegiado de tres personas, con el respaldo técnico de la gerente Ana Fuentes, hasta que el nuevo equipo sea designado oficialmente en el Comité Federal.
Comparecencia en el Congreso y comisión de investigación
Como cuarta medida, el jefe del Ejecutivo ha anunciado su intención de comparecer ante el Congreso de los Diputados a petición propia, para rendir cuentas y responder a las preguntas de todos los grupos parlamentarios. Además, el Grupo Socialista impulsará la creación de una comisión de investigación en las Cortes Generales sobre el caso Koldo, que permita esclarecer los hechos.
Ronda de contactos con socios parlamentarios
En quinto lugar, Sánchez ha comunicado que iniciará una ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios que respaldaron su investidura para estudiar posibles iniciativas legislativas adicionales. La primera de estas reuniones tendrá lugar esta tarde con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
A lo largo de su comparecencia, Sánchez ha insistido en la “diferencia ética” entre su partido y la derecha: “No vamos a tapar la corrupción, ni a perseguir a denunciantes, ni a destruir pruebas a martillazos. Vamos a dar la cara y actuar”, ha proclamado. Frente a lo que ha llamado la “peor oposición de la democracia”, ha reafirmado que el Gobierno de coalición progresista continuará su hoja de ruta y que España “no merece retroceder con una agenda reaccionaria de PP y Vox”.
Se descarta el adelanto electoral y su dimisión
El presidente ha rechazado tajantemente la posibilidad de una dimisión, aludiendo a la legitimidad otorgada por las urnas: “Si Feijóo y Abascal creen que este Gobierno ha perdido su mayoría, que presenten una moción de censura. Eso es lo democrático”. Les ha retado a que presenten un "proyecto" constructivo que en "nuestro país que cuente con la mayoría parlamentaria".
En su comparecencia, Pedro Sánchez ha querido dejar claro que no todo su entorno de confianza se ha visto salpicado por el escándalo. “Han fallado dos personas, no son tres las de mi núcleo de máxima confianza porque Koldo no lo era”, ha precisado. El presidente ha aprovechado para lanzar un mensaje contra quienes lo acusan de aferrarse al poder, haciendo hincapié en que este es uno de los "principales errores que comete la derecha conmigo".
Lejos de asumir ese retrato, Sánchez se ha reivindicado como un dirigente con convicciones firmes, haciendo una defensa de sus ideales. El presidente alega que no solo representa "al Partido Socialista, sino a millones de personas que no quieren que un gobierno de coalición progresista caiga, especialmente cuando a nivel europeo somos la excepción”. El líder del Ejecutivo ha reconocido que ha barajado “todas las decisiones posibles”, asegurando que lo ha hecho “siempre teniendo en cuenta el interés de mi país y de mi partido”.
En un ejercicio de autocrítica limitado pero calculado, ha reconocido errores y, es que, alega que, a pesar de haber sido "elegidos para muchísimas cosas, en algunas, estamos haciendo más de lo que se esperaba" y, en concreto, "en una hemos fallado”. No obstante, ha prometido actuar para “recomponer la confianza que eventualmente haya podido ser dañada”.
Sánchez ha insistido en la diferencia entre indicios sólidos y acusaciones sin fundamento, defendiendo la presunción de inocencia y asegurando que “cuando hay indicios sólidos, actuamos; cuando no los hay, se tiene que respetar la presunción de inocencia”. A su juicio, el error de sus adversarios políticos al atacarlo por su supuesta ambición es, en realidad, “una de sus principales fortalezas a la hora de encarar cualquier decisión”.
Sánchez ha remarcado que la presunta corrupción deberá ser juzgada por los tribunales, pero que no se permitirá que este episodio empañe la labor del Gobierno ni comprometa los derechos sociales conquistados. “A nosotros nos reeligió una mayoría para hacer muchas cosas. En una no hemos estado a la altura, pero vamos a rectificar y continuar”.
"La democracia interna hace más fuerte a la organización"
El presidente del Gobierno ha concluido su intervención apelando a la fortaleza interna del PSOE y a la solidez del debate democrático dentro del partido. A modo de mensaje tranquilizador, ha subrayado que la suya es “una organización autónoma que, aunque haya podido cometer errores, tiene una defensa única: el interés de la mayoría social del país”.
Sánchez ha insistido en que ese compromiso con la mayoría exige “muchas horas de debate”, especialmente “en situaciones como las que estamos viviendo”. No obstante, ha querido destacar el valor de la democracia interna como motor de cohesión: “La democracia interna hace más fuerte a la organización, y eso es lo que hemos vivido hoy y lo que viviremos el próximo 5 de julio en el Comité Federal”.