Tensión entre socios

Junts eleva la presión sobre el Gobierno: el acuerdo de Bruselas, en la cuerda floja

Junts endurece su discurso y pone fecha límite al pacto con el PSOE. Turull advierte que la decisión será “muy meditada” y que el Ejecutivo no puede “hacerse el ofendido”

Jordi Turull, en Cafè d'idees, de RTVE
photo_camera Jordi Turull, en Cafè d'idees, de RTVE

El secretario general de Junts, Jordi Turull, confirma que su formación decidirá antes del 21 de diciembre si da por terminado el acuerdo de investidura con el PSOE. La relación entre ambos partidos, según Turull, “hace mucho tiempo que no es buena”.

La derecha independentista catalana vuelve a marcar el compás político en Madrid. Jordi Turull, secretario general de Junts, ha anunciado que su formación decidirá “antes del 21 de diciembre” si da por terminado el acuerdo de investidura firmado en Bruselas con el PSOE. Una advertencia que no se presenta como gesto coyuntural, sino como parte de una estrategia meditada para redefinir el equilibrio de fuerzas en el Gobierno de coalición.

En una entrevista concedida a RTVE, Turull no escatimó en diagnósticos: “La relación con el PSOE no es buena, y hace mucho tiempo que no lo es”. Recordó que hace casi un año Junts ya alertó del deterioro del pacto, sin que desde entonces se haya producido “ninguna mejora sustancial”. El mensaje, lejos de la retórica habitual, apunta a una ruptura que se cocina con tiempo y con interlocutores diversos: “Este verano hemos hablado con muchísima gente de todos los ámbitos, social, económico, del independentismo. El PSOE lo sabe, no puede hacerse el ofendido”.

La decisión, según Turull, será explicada “de forma que todo el mundo lo pueda entender”. Y aunque descarta apoyar una moción de censura impulsada por el PP“con este PP no se puede ir ni a la vuelta de la esquina”—, deja claro que Junts no se siente atado a ningún bloque: “Cuanto antes nos dejen de gobernar unos y otros, mejor”.

El pulso se intensifica también en el plano simbólico. Turull lamenta que, dos años después de la investidura, aún no se haya producido la prometida reunión entre Pedro Sánchez y Carles Puigdemont. “No iba a ser una foto. Era muy bueno que dos grandes liderazgos se miraran a los ojos y hablaran sobre cómo tiene que funcionar esto”, afirmó. Pero ahora, admite, “quizá es tarde ya”.

La interlocución con el PSOE, marcada por la detención de Santos Cerdán —quien mantenía una relación “fluida y de confianza” con Junts—, ha sido reconducida, aunque Turull insiste en que el problema no es de nombres, sino de cumplimiento: “Da igual los interlocutores. Lo que pedimos es que lo que se acuerde con los mediadores internacionales se cumpla”.

Con este nuevo posicionamiento, Junts no solo cuestiona la viabilidad del acuerdo de Bruselas, sino que redefine su papel como actor clave en la estabilidad del Ejecutivo. El mensaje es claro: el tiempo de las cesiones ha terminado, y el de las exigencias ha comenzado.