Mohamed VI insta a no realizar el sacrificio del Eid al-Adha este año

El monarca ha comunicado la decisión de suspender el sacrificio del Eid al-Adha debido a la fuerte reducción del número de cabezas de ganado en el país tras años de sequía. La medida busca aliviar la carga económica de los ciudadanos y sigue precedentes históricos

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El rey Mohamed VI ha anunciado que este año no se llevará a cabo el sacrificio del Eid al-Adha en Marruecos, debido a la fuerte reducción del número de cabezas de ganado tras varios años de sequía. La decisión, comunicada a través de un mensaje leído por el ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, responde a razones tanto religiosas como sociales y económicas, con el fin de aliviar la carga de los ciudadanos, especialmente aquellos con menos recursos.

El monarca, en su calidad de Emir de los Creyentes, ha explicado que esta medida se basa en principios religiosos sólidos que permiten adaptar la práctica del sacrificio a las circunstancias del momento. En la historia del islam, se han registrado situaciones en las que, ante la escasez o la dificultad económica, no se ha llevado a cabo este ritual sin que ello afecte la esencia de la festividad.

Además, se ha recordado que esta no es la primera vez que un monarca marroquí suspende el sacrificio del Eid al-Adha. El fallecido rey Hassan II tomó la misma decisión en tres ocasiones: en 1963, debido al impacto económico de la "Guerra de las Arenas"; en 1981, por la crudeza de la sequía; y en 1996, por circunstancias similares.

El mensaje real enfatiza la voluntad de la institución del Emirato de los Creyentes de facilitar la práctica religiosa y considerar las condiciones de los ciudadanos, especialmente en tiempos de dificultad. La enseñanza islámica destaca la flexibilidad en la observancia de sus ritos cuando las circunstancias lo requieren, evitando que la obligación se convierta en una carga insostenible.

Además de la escasez de ganado, el mensaje destaca que muchos ciudadanos, especialmente aquellos con ingresos limitados, podrían enfrentar dificultades para adquirir un animal para el sacrificio. Al suspender la práctica, se pretende evitar una subida excesiva de precios y garantizar que la festividad pueda celebrarse en un ambiente de alegría y unión familiar, sin que la falta de un sacrificio afecte el significado del Eid al-Adha.

Con esta decisión, Marruecos reafirma su compromiso con una interpretación flexible y realista del islam, priorizando el bienestar de sus ciudadanos y asegurando que las prácticas religiosas se lleven a cabo de manera acorde con las circunstancias económicas y sociales.