DANA

Mazón: "Por voluntad personal habría dimitido hace tiempo"

Carlos Mazón dimite asegurando que “ya no puede más”. Reconoce el error de no “cancelar su agenda” durante la DANA, carga contra el Gobierno por “negar ayudas” y denuncia una “campaña brutal” que, dice, ha intentado convertir en “deporte nacional” el llamarle “asesino”

Carlos Mazón durante su comparecencia
photo_camera Carlos Mazón durante su comparecencia

Hasta el último momento, Carlos Mazón mantuvo esa actitud fría y contenida que le ha acompañado desde la tragedia. En su comparecencia, celebrada este lunes a las nueve de la mañana en el Palau de la Generalitat, el presidente no llegó ni siquiera a verbalizar la palabra “dimisión”, aunque todo su discurso la anunciaba. Lo hizo tras varios días de alto voltaje político, recluido con sus colaboradores más cercanos en Alicante, y apenas una semana después de cumplirse el primer aniversario de la DANA que destrozó parte de la Comunidad Valenciana.

«Después de haber hablado con Su Majestad el Rey esta misma mañana para agradecerle su apoyo, y a Su Majestad la Reina con Valencia, especialmente este año y desde siempre, quiero agradecer su lealtad, su grandeza y su apoyo a la Comunidad Valenciana en todo momento», comenzó Mazón, visiblemente emocionado.

El presidente reconoció que, “cumplido el primer aniversario de la tragedia, he decidido por primera vez hacer un balance más personal”. Asumió que durante meses evitó hablar de sí mismo porque “ante una situación tan grave, hablar de mi situación personal y orgánica me parecía una frivolidad”. “Ese desgaste lo asumí desde el principio”, añadió.

Durante su intervención, Mazón repasó el trabajo de su gobierno en la recuperación de las zonas afectadas. “Hemos hecho todo para la recuperación”, subrayó, reivindicando el esfuerzo material y humano de su Ejecutivo. Destacó los avances en la Albufera, “en proceso de finalización de su recuperación”, y denunció que el Consell ha trabajado “solo, sin el apoyo económico del Gobierno central”. “Hasta ahora no hemos recibido ayuda del Ejecutivo”, lamentó, aunque valoró el esfuerzo de los valencianos: “Las heridas materiales se están curando, pero quedan cosas escandalosas por resolver, como el barranco del Poyo, paralizado por el Gobierno”.

Mazón reconoció errores en la gestión de la catástrofe. «Sé que cometí errores, lo reconozco y voy a vivir con ellos toda la vida», admitió, rechazando que su actuación respondiera a “un cálculo político”. Recordó que “no sabíamos que había muertos hasta la madrugada” y defendió que, al inicio del temporal, “el barranco estaba seco y no había ni una gota de agua en Paiporta”. “Era impensable que en solo unas horas pasara a ser una trampa mortal”, añadió, autocrítico: “Debí cancelar mi agenda y pedir la declaración de emergencia”.

El presidente denunció la “ola de bulos” que, según dijo, se generó por su silencio. “No pedimos la declaración de emergencia nacional porque el Gobierno decía que no iba a adelantar los efectivos”, señaló, insistiendo en que las acusaciones vertidas contra él —incluidas las “machistas” sobre su relación con la periodista Maribel Vilaplana— fueron “un intento de convertir en deporte nacional el llamarme asesino”.

«Hoy soy foco de crítica, odio y crispación. Quizá sea ese el escollo que falta por superar», lamentó. Aun así, defendió el derecho de las víctimas “a expresarse como consideren”.

En su repaso político, Mazón reivindicó medidas adoptadas por su Ejecutivo, como la supresión del impuesto de sucesiones o la gratuidad de la educación pública para menores de tres años, y recalcó que su marcha no implica la disolución de Les Corts. «Apelo a esa mayoría que votaron los valencianos en 2023 para elegir a un nuevo presidente que complete la reconstrucción», afirmó, asegurando que “ya no puedo más”.

Antes de despedirse, tuvo palabras para su partido y para su familia: “Ha habido momentos durísimos para mí y para los míos”, confesó. Dijo haber mantenido conversaciones con Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, antes de tomar su decisión. «Ha sido un honor servir a mi tierra como presidente de la Generalitat», concluyó.

Aun así, un año después de la DANA, siguen existiendo muchas incógnitas sobre qué hizo Mazón aquel día, dónde se encontraba exactamente durante las primeras horas de la tragedia y por qué no interrumpió su agenda a pesar de las alertas. En los últimos días, han seguido apareciendo nuevas informaciones que contradicen parte de la versión oficial, alimentando la desconfianza y reabriendo el debate político sobre su gestión de la emergencia.