Ayer se dio a conocer el dato adelantado del IPC de noviembre, que permite calcular de forma provisional el incremento de las pensiones para el próximo año. En este sentido, las pensiones contributivas se revalorizarán para 10,3 millones de pensiones en 2025, tal y como se prevé, un 2,8%, de acuerdo con el Índice de Precios de Consumo (IPC), lo que supondría un incremento medio de 600 euros anuales para jubilados. Sin embargo, el dato oficial se confirmará el 13 de diciembre, cuando se publique el dato definitivo del IPC.
Las pensiones se actualizan cada año conforme a la subida de precios para garantizar una estabilidad en el poder adquisitivo de las personas pensionistas, mediante la Ley 20/2021, resultado del acuerdo entre el Gobierno y los interlocutores sociales, en línea con las recomendaciones del Pacto de Toledo. De esta forma, Elma Saiz, ministra de Seguridad Social, ha subrayado que esta medida "es una garantía de tranquilidad para los más de 10 millones de personas pensionistas en nuestro país", haciendo hincapié en que son "ciudadanos y ciudadanas que han trabajado y cotizado durante horas". Es cuestión de "justicia social", alega, "un compromiso del Gobierno de España".
Este incremento beneficiará a los cerca de 9,3 millones de personas que reciben 10,3 millones de pensiones contributivas, además de las 720.148 personas correspondientes al Régimen de Clases Pasivas del Estado, que también se revalorizarán con el mismo índice.
Es decir, una pensión de 1.441 euros al mes, correspondiente a la pensión media de 2024, pasará a recibir 1.481,35 euros, un incremento total anual de 564.87 euros. En definitiva, la fórmula utilizada para calcular la revalorización del próximo ejercicio es la establecida por la Ley21/2021, de 28 de diciembre, mediante la cual se fijó la garantía del poder adquisitivo de las pensiones y de otras medidas de refuerzo de la sostenibilidad financiera y social de sistema público de pensiones.