La prestación cumple cinco años consolidándose como herramienta estructural contra la pobreza y la desigualdad
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) continúa su expansión en España. En julio de 2025, la prestación ha alcanzado a 2.299.000 personas distribuidas en 752.469 hogares, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La nómina mensual ha ascendido a 426,3 millones de euros, con una cuantía media por hogar de 519,16 euros.
En comparación con julio del año pasado, el número de prestaciones activas ha aumentado un 17,6%, lo que se traduce en 112.501 hogares adicionales. En términos de beneficiarios, el crecimiento interanual es del 19,2%, con 370.570 personas más amparadas por esta ayuda.
Perfil mayoritariamente femenino y con fuerte presencia de menores
La fotografía del IMV revela una clara dimensión de género: el 67,8% de quienes encabezan las solicitudes son mujeres, lo que supone más de medio millón de titulares femeninas (509.970). A nivel general, el 53,5% de los beneficiarios del IMV también son mujeres, alcanzando la cifra de 1.229.040.
Además, el impacto sobre la infancia sigue siendo especialmente relevante. Cuatro de cada diez beneficiarios son niños, niñas o adolescentes: 947.903 menores reciben esta ayuda. De hecho, en el 69% de los hogares cubiertos por el IMV viven menores de edad, lo que refuerza el enfoque de la prestación en la lucha contra la pobreza infantil.
Hogares monoparentales, la mayoría con una mujer al frente
Uno de los datos más significativos del mes lo aporta la radiografía de los hogares monoparentales: 129.655 unidades de convivencia que reciben el IMV están encabezadas por una sola persona adulta, generalmente una mujer, a cargo de menores.
“Más de 129.000 hogares monoparentales están recibiendo el Ingreso Mínimo Vital", ha explicado la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, haciendo alusión a que, "en la mayoría, hay una mujer al frente y menores a su cargo". Por lo tanto, alega la ministra, "la prestación supone una palanca esencial en un momento difícil de sus vidas, cuando sostener una familia sola implica un esfuerzo enorme". Según valora Saiz, "el IMV contribuye a dar estabilidad y seguridad a estas madres y a sus hijos e hijas, reconociendo su realidad y acompañándolos donde más lo necesitan”.
Complemento de ayuda a la infancia: un refuerzo dirigido a la protección de menores
El IMV incorpora desde 2022 el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), una modalidad que en julio ha alcanzado a 527.071 unidades de convivencia. Esta prestación adicional oscila entre 57,5 y 115 euros por menor, en función de la edad, y tiene como objetivo reforzar el apoyo económico a las familias con niños.
La cuantía media del complemento este mes ha sido de 67,7 euros por menor y de 124,6 euros por hogar con menores. El complemento se configura así como una de las principales herramientas en la estrategia estatal contra el riesgo de pobreza infantil.
Cinco años de impacto: más de tres millones de personas beneficiadas
Desde su entrada en vigor, en plena pandemia de COVID-19, el Ingreso Mínimo Vital ha llegado a 1.068.719 hogares y ha beneficiado a 3.176.036 personas. De ellas, 1,37 millones son menores de edad, lo que representa el 43,3% del total.
La inversión pública acumulada asciende ya a 16.204,7 millones de euros, destinados a garantizar un nivel mínimo de ingresos a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad severa.
La ministra Elma Saiz ha subrayado el carácter estructural del IMV y su impacto social: “En estos cinco años de vigencia, el Ingreso Mínimo Vital ha demostrado ser una herramienta eficaz e imprescindible para reducir la pobreza extrema y la desigualdad, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Detrás de cada dato hay una vida, un hogar que se apoya en esta ayuda para mirar al futuro con un poco más de certeza”.
Siendo ya una política pública clave en el sistema de protección social, el IMV encara su sexto año con el reto de seguir reduciendo la desigualdad estructural y de continuar reforzando la cohesión social en todo el territorio.