El Tribunal Supremo ha ordenado el ingreso en prisión provisional sin fianza del ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y de su antiguo asesor, Koldo García. La decisión se adopta ante el riesgo “extremo” de fuga de ambos, a las puertas del juicio en el que se enfrentan a penas de hasta 30 años de cárcel por presuntos amaños en contratos públicos de material sanitario durante la pandemia. Es la primera vez que un diputado nacional en ejercicio entra en prisión.
La decisión del magistrado
El instructor del caso Koldo, Leopoldo López, considera que los indicios de delitos graves son suficientes y que las medidas cautelares vigentes —prohibición de salida del país y comparecencias quincenales— ya no bastan para evitar una posible huida. En el caso de Ábalos, el Supremo ha comunicado la resolución a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, como marca la ley.
La medida responde a la petición del fiscal anticorrupción, Alejandro Luzón, y de las acusaciones populares encabezadas por el PP, que reclamaban prisión preventiva al dispararse el riesgo de fuga por la elevada petición de penas.
La llegada al tribunal
Ábalos acudió al Supremo a primera hora de la mañana, solo y con una mochila de cuero. No quiso hablar con la prensa, aunque en la vistilla aseguró al juez que no pensaba fugarse: “No tengo dinero ni a dónde ir”. Fuentes presentes lo describen como “destrozado” y visiblemente nervioso. Su abogado, Carlos Bautista, defendió que no existe riesgo de fuga y que encarcelarle antes de juicio vulnera su derecho a la representación política.
Koldo García llegó acompañado de su abogada, Leticia de la Hoz, y también negó cualquier intención de huir. Argumentó su arraigo familiar y añadió: “Todos tenemos derecho a aprender poco a poco”, frase que algunos interpretaron como un reconocimiento de errores.
La posición de la Fiscalía
El fiscal fue especialmente contundente en la vistilla de Ábalos. Señaló que su pertenencia a un Gobierno le permitió cometer los delitos, pero recordó que “ningún poder del Estado tiene derecho a sustraerse de la acción penal”. Subrayó que la Justicia se representa con una venda en los ojos para garantizar igualdad ante la ley.
A un paso de juicio
El pasado 3 de noviembre, el Supremo propuso juzgar a Ábalos, Koldo y al empresario Víctor de Aldama por el supuesto cobro de comisiones a cambio de adjudicar contratos a la empresa Soluciones de Gestión durante la crisis sanitaria.
- La Fiscalía pide 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo, además de una multa de 3,9 millones de euros.
- Las acusaciones populares reclaman hasta 30 años de prisión, añadiendo delitos de prevaricación y falsedad documental.
- Para Aldama, que confesó y colaboró con la investigación, se solicitan 7 años de cárcel.
El caso sitúa a los tres acusados a un paso del juicio, con el ex ministro y su asesor ya en prisión preventiva.