Durante estos siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto a policías autonómicas y municipales que se sumen a la iniciativa, intensificarán los controles en vías interurbanas y urbanas.
La vigilancia se centrará en todos los ocupantes del vehículo, tanto en los asientos delanteros como traseros, ya que la falta de sujeción continúa siendo uno de los factores que agravan las consecuencias de los siniestros.
A los controles presenciales se sumará la vigilancia desde el aire y mediante cámaras automatizadas, instaladas en carreteras convencionales y vías de alta capacidad.
Un gesto sencillo que reduce la mortalidad
El cinturón de seguridad sigue siendo uno de los sistemas de protección más eficaces dentro de un vehículo. Su uso reduce a la mitad el riesgo de fallecimiento en caso de accidente y alcanza su mayor efectividad en los vuelcos, donde puede disminuir la mortalidad hasta en un 77%.
En entornos urbanos, la diferencia también es significativa: la probabilidad de resultar herido grave o fallecer es cinco veces menor si se lleva puesto el cinturón.
Pese a ello, los datos siguen reflejando que muchos conductores y pasajeros continúan viajando sin utilizarlo. En 2025, 157 personas fallecieron en vías interurbanas mientras circulaban en turismos o furgonetas sin llevar cinturón o sistema de retención infantil en el momento del siniestro.
Hasta 900 vidas al año podrían salvarse en Europa
Las cifras del Observatorio Europeo de Seguridad Vial apuntan a que entre el 25% y el 50% de los ocupantes fallecidos en accidentes de tráfico en Europa no llevaban puesto el cinturón de seguridad.
Si el 99% de conductores y pasajeros utilizara correctamente los sistemas de retención, se podrían evitar hasta 900 muertes al año en el continente.
Además, no utilizar el cinturón en los asientos traseros también supone un riesgo para el resto de ocupantes. En un impacto frontal, la probabilidad de que un pasajero trasero sin sujeción golpee mortalmente a quien viaja delante puede multiplicarse por ocho.
Sistemas infantiles: clave para proteger a los menores
En el caso de los menores, el cinturón por sí solo no es suficiente. Los niños deben utilizar sistemas de retención infantil adaptados a su talla y peso.
En España, los menores de 135 centímetros de altura deben viajar obligatoriamente en los asientos traseros y con un SRI adecuado, salvo en los casos excepcionales que contempla la normativa.
Cuando se utilizan correctamente, estos sistemas pueden reducir entre un 55% y un 60% el riesgo de muerte o lesiones graves y evitar nueve de cada diez lesiones graves o mortales.
Sin embargo, su uso incorrecto sigue siendo frecuente, lo que reduce considerablemente su eficacia.
Sanciones por no utilizar el cinturón
La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece que no utilizar el cinturón de seguridad o los sistemas de retención infantil constituye una infracción grave.
La sanción asciende a 200 euros y la pérdida de 4 puntos del permiso de conducir.
Esta campaña forma parte de la Estrategia Española de Seguridad Vial 2030, que apuesta por una política de tolerancia cero frente a comportamientos de riesgo al volante, como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol o drogas, el uso del teléfono móvil y la falta de dispositivos de seguridad.