En 2020, Ceuta decidió mirar al futuro. Lo hizo con una idea clara: apostar por el talento y la tecnología como motores de cambio. Aquella visión, impulsada por Kissy Chandiramani, entonces consejera de Hacienda, Transformacion Económica y Transición Digital, dio forma a Ceuta Open Future, una iniciativa conjunta de la Ciudad Autónoma, a través de Procesa, y Telefónica.
Cinco años después, el proyecto se ha consolidado como referente en innovación y emprendimiento tecnológico, un espacio donde las ideas se convierten en oportunidades reales.
Un hub que late en las Murallas Reales
El corazón de Ceuta Open Future está en El Ángulo, dentro de las Murallas Reales, donde el Hub de Innovación ha lanzado 11 convocatorias y acompañado a más de 100 emprendedores.
Durante ocho meses, los seleccionados desarrollan proyectos tecnológicos con formación, mentorización y asesoramiento en financiación e inversión.
Gracias a este modelo, 55 startups han logrado consolidarse, generando empleo, valor y proyección más allá de la ciudad.
Formar talento para el futuro
Ceuta Open Future no solo impulsa empresas: también forma a quienes construirán la economía digital.
Su Centro de Formación Tecnológica ha capacitado a más de 300 alumnos en áreas como Inteligencia Artificial, Big Data, Tecnologías Disruptivas o Marketing Digital, combinando teoría y práctica.
La meta: que Ceuta sea un territorio de talento digital y oportunidad, una visión que Chandiramani defendió como base de la transformación económica de la ciudad.
El emprendimiento se enseña
El programa también siembra vocaciones en los centros de Formación Profesional y en el Campus de la UGR.
En la FP, los alumnos desarrollan proyectos propios y los mejores se presentan en la Feria de las Ideas, un encuentro que conecta educación y empresa.
En la universidad, el programa AnguLab guía a los estudiantes a través de tres fases —hackatón, mentorización y Demo Day— y ofrece hasta 5.000 euros a los proyectos más prometedores.
Cinco años de impacto
Con 3.400 horas de mentorización, 100 emprendedores y 300 alumnos formados, Ceuta Open Future ha demostrado que la innovación también puede nacer en el norte de África.
Lo que empezó como una apuesta política hoy es una realidad consolidada: Ceuta cuenta con un ecosistema tecnológico propio, en expansión, que sigue creciendo sobre tres pilares —talento, formación e innovación—, los mismos con los que Kissy Chandiramani imaginó una Ceuta inteligente y con futuro.