VOX pide derogar la sanidad a inmigrantes sin papeles y el Gobierno lo rechaza: “Es deshumanización”

El modelo sanitario vuelve a dividir a la Asamblea de Ceuta tras la ofensiva de VOX contra la atención a inmigrantes sin papeles y la respuesta del Gobierno apelando a la dignidad
HUCE hospital

La sanidad en Ceuta volvió a ocupar el centro del debate político en la sesión de control celebrada este miércoles en la Asamblea, donde el portavoz de VOX, Juan Sergio Redondo, llevó al Pleno una interpelación directa sobre el impacto de las políticas migratorias en el Sistema Nacional de Salud y su repercusión en una ciudad que, según denunció, ya sufre una situación de saturación.

Redondo dibujó un escenario de deterioro progresivo del sistema sanitario, atribuyéndolo a una combinación de factores entre los que situó la gestión política, la financiación y la presión derivada de la inmigración. En su intervención sostuvo que “una de las causas del empeoramiento en un sistema que durante años fue uno de los pilares de nuestro Estado del bienestar es la combinación de una mala gestión política, una financiación insuficiente y unas políticas de inmigración masiva”, señalando además que esta situación tiene un impacto “especialmente grave” en Ceuta.

El portavoz de VOX puso el foco en el marco normativo estatal, recordando que el Real Decreto de 2018 permitió recuperar la atención sanitaria con fondos públicos a extranjeros sin residencia legal. A su juicio, esta decisión ha contribuido a incrementar la presión asistencial en un sistema ya tensionado, defendiendo que en la práctica se extiende la cobertura a personas que “acaban de llegar de forma irregular al territorio nacional” sin haber contribuido al sostenimiento del sistema.

En este contexto, Redondo cuestionó directamente al Gobierno local si tiene intención de instar al Ejecutivo central a derogar el nuevo decreto aprobado en marzo que regula el acceso sanitario de extranjeros sin papeles, además de exigir medidas urgentes en materia de personal, financiación y recursos. También planteó la necesidad de establecer lo que denominó una “prioridad nacional” en el acceso al sistema sanitario y reclamó mayor transparencia sobre el impacto económico de la inmigración en la sanidad pública.

El Gobierno apela a la dignidad y la atención universal

Frente a este planteamiento, la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, respondió con un posicionamiento claro en defensa del carácter universal del sistema sanitario, rechazando lo que calificó como discursos deshumanizadores.

Benzina sostuvo que el Ejecutivo local defiende una inmigración “regular, controlada y legal”, pero marcó una línea roja al afirmar que “negarse a socorrer a una persona es deshumanización, es abandono”. En su intervención, dejó claro que el Gobierno prioriza “la humanidad, la dignidad y el valor de la vida, venga de donde venga”, rechazando así la idea de restringir la atención sanitaria por motivos administrativos.

La consejera recondujo el debate hacia las necesidades estructurales del sistema sanitario ceutí, insistiendo en que el principal problema no radica en el marco normativo, sino en la falta de recursos y especialistas. En este sentido, subrayó que el Ejecutivo lleva tiempo trasladando al Ministerio de Sanidad y al Ingesa las carencias de la ciudad, reclamando medidas para fidelizar profesionales y atraer nuevas especialidades en un territorio declarado de difícil cobertura.

Cruce político por la “capacidad” del Gobierno local

En su turno de réplica, Redondo reprochó al Ejecutivo que eluda posicionarse políticamente ante el decreto estatal, diferenciando entre competencias y capacidad de presión. A su juicio, aunque la sanidad dependa del Gobierno central, la Ciudad tiene margen para exigir cambios y denunciar lo que calificó como una medida “suicida” para un sistema ya colapsado como el de Ceuta.

La consejera cerró el debate insistiendo en que el problema prioritario de la sanidad ceutí es la falta de especialistas, rechazando que el decreto sea el origen de la situación actual. En un tono contundente, defendió que las necesidades de la ciudad pasan por reforzar los recursos sanitarios y no por limitar el acceso a la atención médica, deslizando que el enfoque de VOX responde más a su posición sobre inmigración que a la realidad del sistema sanitario.