Vox exige un uso inmediato para La Sirena y alerta del riesgo de repetir errores del pasado

El edificio, declarado Bien de Interés Cultural, ha vuelto a protagonizar el debate en la Asamblea, en la Sesión de Control al Gobierno. Vox exige claridad sobre su uso tras las obras de rehabilitación y alerta del riesgo de otro abandono millonario como ya sucedió con las que se llevaron a cabo hace más de una década

Sirena de Punta Almina / Archivo
photo_camera Sirena de Punta Almina / Archivo

La Sirena de Punta Almina ha vuelto al centro del debate político en la Asamblea de Ceuta. El portavoz de Vox, Juan Sergio Redondo, ha interpelado al Gobierno, en la Sesión de Control de este mes de mayo, sobre el estado actual del proyecto de rehabilitación de este emblemático edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y ha exigido que se evite repetir los errores del pasado, cuando, tras una reforma integral, el inmueble quedó sin uso y cayó nuevamente en el abandono.

Redondo ha recordado que el edificio fue objeto de una profunda rehabilitación hace más de una década con una inversión superior al millón de euros y a través de dos talleres de empleo. En aquel momento, se habilitaron tres espacios diferenciados para actividades vinculadas al medio ambiente y al montañismo. Sin embargo, la falta de un uso continuado dejó la infraestructura expuesta al vandalismo, ocupaciones ilegales y deterioro progresivo.

El portavoz de Vox ha señalado que, pese a que en 2024 se aprobó una propuesta de su grupo para reactivar la Sirena con fines medioambientales, y a que el Gobierno indicó entonces que estaba a la espera de financiación, sigue sin haber una definición clara sobre el uso inmediato del edificio una vez concluyan las obras.

En su respuesta, el consejero de Turismo, Nicola Cecchi, ha explicado que el proyecto de reforma finalizó en 2021 y se incluyó en el convenio firmado en 2022 entre la Secretaría de Estado de Turismo y la Ciudad Autónoma para ejecutar la Estrategia de Resiliencia Turística con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El objetivo es recuperar el edificio como sede administrativa vinculada al turismo de naturaleza, con espacios asignados a Obimasa, al Centro de Avistamiento de Aves y a la Asociación de Deportes de Montaña y Senderismo.

Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de licitación, con cinco empresas que han presentado sus ofertas. La mesa de contratación se reunirá "en breve" para adjudicar la obra, cuyo plazo de ejecución será de cuatro meses desde la firma del acta de inicio. En todo caso, la rehabilitación deberá estar finalizada antes del 31 de diciembre de 2025.

Redondo ha advertido que la historia podría repetirse si no se garantiza un uso inmediato y efectivo del edificio una vez concluyan los trabajos. Ha instado al Gobierno a considerar como prioridad que la Sirena sea utilizada por entidades como Obimasa o las Brigadas Verdes, con el fin de asegurar su actividad y mantenimiento desde el primer día.

Cecchi ha reconocido la preocupación de Vox y ha admitido que aún no se ha cerrado un plan definitivo de uso. No obstante, ha asegurado que su Consejería trabajará con Medio Ambiente para que Obimasa sea la primera opción y se valoren otras alternativas, siempre bajo autorización del Ministerio de Defensa, propietario del inmueble cedido en concesión a la Ciudad.

“Estoy totalmente de acuerdo con usted. Es fundamental que esta parte del trabajo se concrete para que el edificio tenga por fin un destino de uso conforme a la inversión que se va a realizar”, ha afirmado Cecchi en su intervención final.

La historia de la Sirena, construida en 1913 como aviso sonoro a las embarcaciones en días de niebla, parece encarar así una nueva etapa. Pero el debate de fondo sigue siendo el mismo: cómo transformar el patrimonio en oportunidad real sin que las obras acaben siendo, de nuevo, un costoso espejismo.