La CECE alerta de que Ceuta sigue sin recuperar la contratación tras la reforma de las bonificaciones

La patronal asegura que el número de contratos continúa lejos de los niveles previos a 2023 y reclama recuperar un sistema permanente de ayudas a la Seguridad Social para impulsar el empleo y la inversión

 Arantxa Campos. /Archivo

La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha vuelto a poner sobre la mesa una de las reivindicaciones históricas del tejido empresarial de la ciudad: la recuperación de un sistema estable de bonificaciones a la Seguridad Social. La organización considera que, más de tres años después de la modificación introducida por el Real Decreto-Ley 1/2023, los datos evidencian que Ceuta sigue sin recuperar los niveles de contratación que existían antes de la reforma.

Según expone la patronal ceutí, la evolución del mercado laboral refleja una pérdida de dinamismo que coincide temporalmente con los cambios aplicados al sistema de ayudas. Aunque la afiliación a la Seguridad Social se mantiene en niveles elevados, el número de nuevas contrataciones continúa lejos de las cifras registradas antes de la pandemia y de las existentes antes de la modificación normativa.

Durante décadas, las bonificaciones del 50% en las cuotas empresariales a la Seguridad Social constituyeron uno de los pilares del Régimen Económico y Fiscal (REF) de Ceuta. Su aplicación automática y permanente permitía compensar parte de las dificultades derivadas de la condición extrapeninsular de la ciudad y ofrecía a las empresas un marco estable para invertir, ganar competitividad y ampliar plantillas.

Sin embargo, la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 1/2023 modificó profundamente ese modelo. La nueva regulación introdujo condiciones adicionales y dejó fuera numerosos supuestos de contratación que hasta entonces podían acogerse a las ayudas. La reforma afectó especialmente a contratos temporales ligados a necesidades habituales de la actividad empresarial y, según la CECE, generó una importante incertidumbre jurídica tanto para empresarios como para trabajadores.

Aunque posteriormente se aprobaron modificaciones para corregir algunos de los problemas detectados, la patronal sostiene que el sistema actual sigue sin ofrecer las mismas garantías que el anterior. Las ayudas dependen de medidas temporales vinculadas a los Planes Integrales, presentan una mayor carga administrativa y continúan excluyendo determinados contratos temporales habituales en sectores clave de la economía local como el comercio, la hostelería, los servicios o las actividades auxiliares.

Dos años consecutivos de descenso en la contratación

La CECE subraya que los efectos de estos cambios ya se reflejan en las estadísticas laborales. Tras la recuperación registrada después de la crisis sanitaria, Ceuta encadena dos años consecutivos de descenso en el número de contratos firmados.

En 2024 se contabilizaron 13.833 contratos, una cifra que supone una caída del 18,4% respecto a 2022. Aunque durante 2025 se produjo una recuperación parcial, el volumen de contratación continúa siendo un 13,9% inferior a los niveles previos a la pandemia y permanece lejos de las cifras existentes antes de la modificación del sistema de bonificaciones.

Ante estos datos, la organización empresarial responde a una cuestión que considera clave: por qué la contratación disminuye mientras la afiliación sigue manteniéndose elevada. La explicación, señalan, radica en que ambas estadísticas miden realidades distintas. Mientras la afiliación refleja cuántas personas mantienen actualmente un empleo, la contratación muestra cuántas oportunidades laborales nuevas se generan.

En consecuencia, puede mantenerse un número estable de trabajadores ocupados mientras disminuyen las posibilidades de incorporación al mercado laboral para quienes buscan empleo o desean acceder a una nueva oportunidad profesional. En palabras de la patronal, hay más personas conservando su puesto de trabajo, pero menos oportunidades para quienes intentan encontrar uno.

Una llamada de atención al Gobierno

La Confederación considera que la evolución observada desde 2023 constituye una señal de alerta que no debe pasarse por alto. La coincidencia entre el cambio normativo y el descenso de la contratación, sumada a las reiteradas advertencias del tejido empresarial sobre la pérdida de incentivos para contratar, obliga a analizar el impacto real que estas modificaciones están teniendo sobre la capacidad de las empresas para generar empleo.

Desde la CECE recuerdan que las empresas necesitan estabilidad, seguridad jurídica y un marco de incentivos claro para planificar inversiones y ampliar plantillas. Por ello, valoran positivamente que el debate sobre las bonificaciones haya regresado a la agenda de la Mesa del Diálogo Social, aunque consideran imprescindible avanzar hacia una solución definitiva.

La patronal defiende la recuperación de un sistema de bonificaciones permanente, automático y plenamente integrado en el REF de Ceuta. A su juicio, no se trata únicamente de una reivindicación empresarial, sino de una herramienta fundamental para reforzar la competitividad de la ciudad, atraer inversiones y favorecer la creación de nuevas oportunidades laborales.