Polémica por la parcela cedida para un centro educativo

Ceuta Ya! lleva al Pleno el bloqueo del Brull y acusa al Gobierno de “mirar hacia otro lado”

Nueve años después de la cesión de la parcela del Brull para un centro educativo, Ceuta Ya! denuncia la pasividad del Gobierno de Vivas y la “lealtad institucional” como excusa para no dar explicaciones

 La parcela prevista para el Brull.
photo_camera La parcela donde se debería de ubicar el Centro Integrado del Brull / Archivo

La parcela del Brull vuelve a escena. Ceuta Ya! ha decidido sacar del cajón un asunto que, según la formación, lleva años acumulando polvo y escombros —literalmente— sin que nadie dé una explicación clara. El partido ha registrado una interpelación para el próximo Pleno con la intención de que el Gobierno de Juan Vivas detalle qué está pasando con el terreno cedido al Ministerio de Educación para construir un centro docente.

La diputada Julia Ferreras recuerda que la Ciudad compró esa parcela al Ministerio de Defensa por diez millones de euros antes de cederla a Educación. Nueve años después, el solar sigue igual: vacío, degradado y convertido, según describe, en “una especie de escombrera sobre la que nadie parece asumir ninguna responsabilidad”.

Ceuta Ya! sostiene que tanto la Ciudad como el Ministerio han ido esquivando el tema bajo el paraguas de la “lealtad institucional”, una expresión que, a juicio del partido, se ha convertido en un salvoconducto para no dar explicaciones. “La lealtad institucional debe significar que tenemos que dejar que nos tomen el pelo sin protestar”, afirma Ferreras.

La formación considera “incomprensible e intolerable” la pasividad del Ejecutivo local y quiere respuestas concretas: por qué no se está construyendo el centro educativo, qué gestiones se han realizado para desbloquear la situación y si el Gobierno se ha planteado rescindir el convenio por incumplimiento. También preguntarán si la Ciudad baraja destinar la parcela a otro uso, dado su valor estratégico.

El Brull, ese eterno proyecto pendiente, vuelve así al debate político. Esta vez, con la intención de que alguien dé un paso al frente y explique qué se puede esperar de un terreno que lleva casi una década esperando su oportunidad.