La sesión plenaria de este jueves ha contado entre sus puntos con uno clave para los trabajadores ceutíes, el que tiene que ver con la aprobación de las dos festividades locales que completan el calendario laboral. Una propuesta presentada por el consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, y que ha contado con el apoyo de todos los grupos con una sola excepción: la de Vox.
Así queda el calendario laboral
Así, este jueves ha servido para sumar como festivos locales al calendario laboral de Ceuta de 2026 dos jornadas: el 20 de marzo, final del Ramadán, y el 13 de junio, en el que se celebra la tradicional Romería de San Antonio.
Estas dos fiestas se suman a las ya establecidas en la normativa estatal, que serán las siguientes:
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1 de enero, Año Nuevo
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3 de abril, Viernes Santo
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1 de mayo, Fiesta del Trabajo
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15 de agosto, Asunción de la Virgen
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12 de octubre, Fiesta Nacional
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8 de diciembre, Inmaculada Concepción
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25 de diciembre, Natividad del Señor
Y a las incorporadas por Ceuta, incluidas las que sustituyen a festivos nacionales en aplicación del artículo 45 del Real Decreto, las festividades de San José y Santiago Apóstol, así como las de Todos los Santos (1 de noviembre) y la Constitución (6 de diciembre), que coinciden en domingo en 2026 y, por tanto, no tendrán consideración de día no laborable.
En su lugar, Ceuta ha optado por incorporar al calendario las siguientes jornadas festivas:
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6 de enero, Epifanía del Señor
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2 de abril, Jueves Santo
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27 de mayo, Fiesta del Sacrificio
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5 de agosto, Nuestra Señora de África
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2 de septiembre, Día de Ceuta
La polémica, de mano de Vox
Solo Vox y sus dos ex diputados, Carlos Verdejo (que aún pertenece al grupo político pese a estar fuera de la formación) y Teresa López, han votado en contra de la aprobación de los dos festivos a incluir en el calendario laboral ya aprobado por el Consejo de Gobierno.
En lo que se refiere a Vox, lo ha hecho basándose en argumentos ya utilizados en años pasados, lamentando que las dos fiestas de la comunidad musulmana “se impongan por el Reino de Marruecos” y acusando al Gobierno de haber negociado este calendario “con nocturnidad y alevosía”. Nada más lejos de la realidad, ha señalado el consejero de Presidencia, Alberto Gaitán, quien ha recordado que el mes de agosto es hábil en la actividad de la Asamblea y que durante el mismo se celebran comisiones, entre ellas la que abordó esta cuestión y a la que, ha señalado, no acudió el representante de Vox.
Un representante de Vox que ha asegurado que su partido seguirá oponiéndose a este calendario laboral, algo que ya ha hecho hasta por la vía judicial, recibiendo la sentencia en contra del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, y amenazando ahora con hacerlo desde el marco nacional, en caso de tener opción, mediante la modificación del Real Decreto que marca la elaboración de este calendario y que data del año 1983.
El debate del Día de Ceuta
La principal novedad, en cualquier caso, de este año pasa porque el Día de Ceuta, el 2 de septiembre, volverá a ser festivo. Una fecha a la que se ha opuesto históricamente Ceuta Ya!, subiéndose al carro, en esta ocasión, el MDYC.
El portavoz de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, ha insistido en los argumentos ya planteados en otras ocasiones y que pasan no solo porque la del 2 de septiembre, que conmemora la conquista portuguesa, es una fecha en la que “la mitad de la población siente humillación”, sino también porque es una fecha que no tiene repercusión ni reconocimiento entre la ciudadanía.
Mustafa ha recordado, además, que desde su formación se propone como fecha el 13 de febrero, la que conmemora el día en que los ceutíes decidieron mantenerse leales a la Corona Española y abandonar Portugal, pero se ha mostrado abierto a negociar cualquier otra fecha que sirva para generar afectos entre los ceutíes y reafirmar su españolidad.
Cambios en las comisiones informativas
La segunda de las propuestas del Gobierno de esta sesión plenaria ha sido un mero trámite y ha pasado por el cambio de las denominaciones de las comisiones informativas tras la creación de la nueva Consejería de Urbanismo. Así, se ha modificado el nombre de la Comisión Informativa de Fomento, ahora de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, y se ha creado la Comisión Informativa de Urbanismo y Transporte.
Esta propuesta ha recibido el apoyo de todos los grupos salvo Vox, que se ha abstenido, y el diputado Verdejo, que ha votado en contra.