Ceuta Ya! presentó ocho enmiendas al presupuesto elaborado por la Ciudad, que Mohamed Mustafa, líder de la formación autonomista, debía defender en el debate de este viernes. Estas propuestas se estructuraron en tres grandes bloques: inversiones, jóvenes y mayores, e higiene democrática. Sin embargo, el debate estuvo marcado por la sentencia del denominado Caso Emvicesa, que eclipsó las enmiendas en el discurso del propio Mustafa. Durante su intervención, recordó los “ataques” de la líder del MDyC, Fatima Hamed, hacia Mohamed Ali, exlíder de la desaparecida Caballas.
Mustafa hizo referencia a esos ataques personales hacia Ali, quien en su día fue acusado de “repartir viviendas entre amigos y familiares”. Sin dirigir la mirada directamente a Hamed, Mustafa afirmó que ella “se ha tenido que tragar sus palabras”, aunque subrayó que no solicitarán una rectificación “ni a usted ni a la extrema derecha”. Defendió a Ali calificándolo como “un hombre bueno y honrado”.
En un tono agrio, Mustafa acusó a Hamed de ser “el sostén” del Partido Popular en la Asamblea a cambio de “80.000 euros”. Aunque aclaró que no criticaba el cargo que ostenta Hamed como vicepresidenta del Gobierno, sí señaló que lo verdaderamente censurable es lo que, según él, hay detrás: un “sueldazo” que “omite mientras se hace la víctima”. Esta actitud fue descrita como “patética” por Mustafa, quien extendió la crítica al PSOE.
Ante estas acusaciones, la presidencia otorgó la palabra a Hamed por alusiones. La vicepresidenta segunda respondió afirmando que en su formación están “plenamente convencidos” de que hablar mal de los demás “no lleva a ninguna parte”. Añadió que dejan ese tipo de actitudes “a quienes van como gallos sin cabeza, sin propuestas constructivas”. Según Hamed, quienes no tienen nada que aportar recurren al ruido “porque ahí encuentran consuelo”.
En su réplica, Mustafa acusó a Hamed de que su salida de Caballas se debió a la negativa del grupo ante su supuesta intención de “enchufar a un familiar” y de que “había demasiados cristianos en Caballas”.
En cuanto al tema central del debate, Mustafa no se centró en defender sus propuestas porque asumió que no serían aprobadas. En cambio, criticó lo que denominó “partidas fantasma” en el presupuesto, como los 11 millones de euros destinados al cuidado de menores acogidos por la Ciudad, o los 10 millones asignados a los planes de empleo, de los cuales, según él, “solo se destinarán 3”.
Otro punto crucial señalado por Mustafa fueron los 6,4 millones correspondientes a “partidas pendientes de ejecución” de 2024, que describió como una transferencia “de ustedes a ustedes mismos”. Aseguró que estas partidas habían sido cuestionadas por el interventor municipal, aunque aclaró que su partido no las denunciará para “no paralizar” la gestión de la Ciudad. Sobre este tema, la consejera Chandiramani defendió que existen excepciones legales que permiten destinar partidas asignadas en un año para el siguiente.
Mustafa subrayó que las enmiendas de su partido están dirigidas a “luchar contra las desigualdades”. Explicó que su formación prefiere destinar recursos a personas con pensiones no contributivas o a facilitar que los jóvenes obtengan el permiso de conducir, en lugar de financiar ayudas al helicóptero de transporte.
El líder de Ceuta Ya! concluyó que sus enmiendas, “cargadas de verdad y sentido común”, serían rechazadas porque no tienen “el poder suficiente para vencer al poder del dinero”.
Por su parte, Chandiramani recordó que sin presupuestos “Ceuta no avanza” y que no se podrían acometer las inversiones previstas. Reconoció que los presupuestos “no son perfectos” y que le hubiera gustado incluir más partidas, pero insistió en que son “realistas y realizables”. Acusó a Mustafa de “dividir” e instó a la formación a dialogar.
En la recta final del debate, Mustafa planteó a Chandiramani una pregunta sobre la importancia de contar con presupuestos. Le pidió aclarar si el Partido Popular, a nivel nacional, apoyará los presupuestos generales del Estado para “no paralizar a todo un país”. Chandiramani respondió que alcanzar acuerdos requiere diálogo, acusando al Gobierno central de falta de comunicación con su partido.