Ceuta Ya! llevará el 'tubo de la vergüenza' al Pleno

El partido exige explicaciones al Gobierno local sobre las condiciones de las personas retenidas en el paso fronterizo
 Mohamed Mustafa, portavoz de Ceuta Ya! durante la sesión plenaria de este miércoles
photo_camera Mohamed Mustafa, portavoz de Ceuta Ya! durante sesión plenaria / Archivo
El pasillo de la vergüenza
El pasillo de la vergüenza

El grupo político Ceuta Ya! ha registrado una interpelación para que el Gobierno de la Ciudad se pronuncie sobre las condiciones de las personas retenidas en lo que han denominado el “tubo de la vergüenza”, en la próxima sesión de control del Pleno. El partido cuestiona al Ejecutivo local sobre la situación de los migrantes que esperan ser devueltos a Marruecos en este paso fronterizo, pidiendo conocer si se tiene previsto algún tipo de iniciativa para mejorar las condiciones de los retenidos.

Mohamed Mustafa, secretario general de Ceuta Ya!, ya había advertido a la Delegación del Gobierno en Ceuta, el pasado 7 de febrero, de las condiciones en las que se encuentran estas personas, tachándolas de “atentado a los derechos humanos”. A través de una carta, el partido instó a la Delegación a poner fin a esta situación, amenazando con llevar el asunto a Fiscalía en caso de no recibir respuesta. Tras no obtener respuesta por parte de la Delegada del Gobierno, Cristina Pérez, Mustafa insiste en que el Gobierno de la Ciudad debe pronunciarse. "Dado que no hemos recibido respuesta alguna, entendemos que todo continúa igual, por lo que queremos saber si la Ciudad piensa hacer algo al respecto", señaló el dirigente de Ceuta Ya!.

El partido ha descrito las condiciones como “intolerables” para un país democrático. Según lo denunciado por Ceuta Ya!, las personas afectadas son mantenidas durante horas en condiciones insalubres, sin protección térmica, mobiliario adecuado, agua o aseos, rodeados de suciedad. Mustafa ha calificado esta situación como “infame y vergonzante” y ha reiterado su intención de llevar el caso ante la Justicia si el Gobierno local no toma cartas en el asunto.