El consejero de Fomento sostiene que el límite máximo de ingresos para acceder a las futuras viviendas públicas en alquiler, fijado en 3.300 euros mensuales para personas solas, responde a la intención del Gobierno de “cubrir todos los tramos de renta”.
El todavía consejero de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, Alejandro Ramírez, no ha considerado excesivo el límite superior establecido para el acceso a las futuras viviendas públicas con alquiler limitado, que en el tipo I, se ha establecido en 3.300 euros de ingresos mensuales para una persona que viva sola. Hasta ese nivel de renta cualquier persona que gane más de 1.800 podrá acceder a un alquiler con precio de mensualidad limitado a 600 euros para un piso tipo de 80 metros cuadrados.
Ramírez ha explicado que la intención del Ejecutivo es “cubrir todos los tramos de renta. el plan de viviendas se ejecuta para cubrir, por así decirse, todos los tramos de renta. Es decir, se hacen viviendas que van a tener diferentes tramos de alquiler. Y, obviamente, dependiendo de ese tramo de alquiler, también tiene que haber diferentes ratios de renta para poder atender el pago de la misma”, ha explicado.
Ramírez obvia que en casi todas las autonomías ni tan siquiera se ofrecen ayudas al alquiler si la renta a pagar por el inmueble cada mes excede de 600 euros. Tal es el caso del bono joven. Tan sólo autonomías como Madrid y Andalucía en algunos supuestos y ciudades han elevado esos límites a los 900 y los 450 euros. Aún así, Ramírez ha defendido el umbral establecido por su Consejería sosteniendo que “es más o menos parecido a lo que se está aplicando en otro tipo de convocatorias. Cuando el alquiler está destinado a vivienda social, un alquiler esto ronda los 600 euros al mes, más o menos esos son los tramos”, ha abundado para añadir que “Emvicesa ha tenido en cuenta los tramos que se han estado aplicando en otros territorios”.
Ramírez ha recordado que se prevén tres tipos de alquileres topados que para un piso tipo de 80 metros cuadrados serían de 600 euros (las de tipo I que se corresponden con las tres promociones que se van a levantar en el centro en el entorno del Campus); las de 360 euros (tipo II y en el entorno de Hadú) y las de tipo III -las últimas que se prevé finalizar- y que se levantarán en Loma Colmenar y Los Rosales y tendrán un alquiler de 180 euros al mes.
“Hay que tener en cuenta que el Plan de Vivienda en su conjunto necesita también después que se rentabilice, en cierto modo. Es decir, al final también todos esos alquileres que van pagando las personas que vayan a ser beneficiarios de esa ayuda también ayudan a poder financiar las actuaciones que la ciudad tiene que acometer, ¿no? Pero, vamos, en principio es para intentar cubrir todos los tramos de renta. En muchas ocasiones personas que a lo mejor tienen dificultades para el acceso a su primera vivienda, personas que tienen su trabajo y que no les llega su renta para poder comprar una vivienda nueva. Ese es un colectivo importante en nuestra ciudad y también pretendemos cubrir con al ejecución de este plan, como también colectivos más en riesgo de exclusión social”, ha manifestado Ramírez al ser preguntado abiertamente por si el Gobierno considera necesario ayudar con vivienda pública a quién gana 3.300 euros mensuales.
En realidad el Plan ahora mismo no prevé que ninguna vivienda de las 945 que se van a construir sea ofrecida en compra venta, y estima destinar todas a alquileres con precios limitados.
Aún así, Ramírez ha recordado que el trámite que se ha pasado es el de la aprobación inicial y que “si hubiese cualquier tipo de alegación al respecto, se estudiará, se analizará. Y si se considera que hay que bajar el tramo, o que hay que subirlo, o incluso bajar aún más el último tramo, que son ya las viviendas de carácter social, se estudiará y es el Pleno el que decide como quedará esta ordenanza”.
