La tensión política en torno a la españolidad de Ceuta vuelve a subir de temperatura. Ceuta Ya! llevará al próximo Pleno un debate que, según la formación, muchos prefieren evitar: las declaraciones de Esperanza Aguirre, Isabel Díaz Ayuso y José Manuel García-Margallo sobre el futuro de Ceuta y Melilla y la falta de reacción —o la tibieza, según ellos— del Gobierno local y del PSOE.
El partido de Mohamed Mustafa insiste en que la españolidad de la ciudad no es un tema para discursos solemnes, sino para políticas concretas. Y ahí es donde, a su juicio, fallan los grandes partidos. “Negar el problema y repetir que Ceuta es España como si fuera un mantra no sirve de nada”, sostienen. Para ellos, la estrategia del PP de Juan Vivas y del PSOE es cómoda, pero inútil ante una realidad que consideran evidente: Marruecos mantiene su reclamación y eso tiene consecuencias diarias.
Ayuso, Margallo y el “punto débil”
La formación autonomista no ha dejado pasar las palabras de Ayuso en la Asamblea de Madrid, cuando afirmó que “las próximas serán Ceuta y Melilla”, ni las de Margallo, que advirtió de que la posición de España en el conflicto entre EEUU, Israel e Irán podría “costar un disgusto monumental” a través de las dos ciudades autónomas, “el punto más débil”.
Mustafa ironiza con la comparación habitual de Vivas, que suele equiparar Ceuta con cualquier provincia peninsular. “Nunca hemos oído a nadie hablar de riesgos para Huelva o Soria”, señala. Para Ceuta Ya!, estas contradicciones dejan al PP local en una posición incómoda: “Aquí rugen como leones, pero fuera se arrugan como gatitos”.
Normalizar Ceuta, no repetir consignas
El secretario general del partido insiste en que la defensa de la españolidad no pasa por declaraciones grandilocuentes, sino por “normalizar” la ciudad en todos los ámbitos: convertirla en Comunidad Autónoma, tener aguas territoriales propias, entrar en la Unión Aduanera y en el Comité de las Regiones. “Mientras sigamos siendo un ente extraño, estaremos siempre en discusión”, afirma.
Y, según Mustafa, hay un gesto que sigue pendiente y que sería clave: la visita del Rey.
Doce años sin venir y una “ofensa” para la ciudad
Ceuta Ya! vuelve a exigir que Felipe VI pise la ciudad, algo que no ha ocurrido en los doce años que lleva como jefe del Estado. Mustafa recuerda que ni siquiera lo hizo tras la pandemia, pese a anunciar que recorrería todas las regiones del país. “Es una ofensa tremenda. Se nos trata como españoles de segunda”, lamenta.
El partido considera que, en el contexto actual, la visita tendría un valor simbólico importante. Más aún después de que Michael Rubin, ex asesor del Pentágono, recomendara a Donald Trump reconocer Ceuta y Melilla como territorios marroquíes.
Un déjà vu en el Pleno
No es la primera vez que Ceuta Ya! lleva esta propuesta a la Asamblea. En 2025, el PP modificó la iniciativa hasta convertirla —según la formación— en una petición “descafeinada” y “pleitesía vomitiva”. El resultado fue paradójico: la propuesta se aprobó, pero con el voto en contra de quienes la habían presentado.
Ahora vuelven a la carga con un texto claro: exigir al Gobierno de la Nación y a la Casa Real una visita oficial del Rey a Ceuta, “en cumplimiento del compromiso adquirido públicamente e incumplido sin explicación”.
La pelota vuelve al tejado del Pleno. Y, como suele ocurrir en Ceuta, la discusión promete.
