La sesión de control ha reavivado el enfrentamiento entre Ceuta Ya! y el Gobierno a cuenta de la política de subvenciones. Julia Ferreras ha denunciado la insuficiencia del cheque libro frente al coste de la vuelta al cole y lo ha comparado con las ayudas al helicóptero para no residentes.
La sesión de control al Gobierno ha servido para volver a escenificar el enfrentamiento entre Ceuta Ya! y el Gobierno, en este caso al hilo de la política de subvenciones del Ejecutivo y, más concretamente, de la comparación entre las cantidades recibidas por las familias en el cheque libro y la bonificación para no residentes del helicóptero.
La diputada de Ceuta Ya!, Julia Ferreras, tal y como anunciara este grupo en su rueda de prensa del pasado martes, ha puesto sobre la mesa las dificultades de las familias para hacer frente a la vuelta al cole, especialmente las más vulnerables, a pesar de recibir los 220 euros de ayuda del Gobierno de la Ciudad para los libros. Y es que, ha insistido, la misma será la más cara de los últimos años, con un gasto por menor de 500 euros. “Una cantidad inasumible para miles de familias en la ciudad” que, ha insistido, “revela que lo de la educación gratuita y universal es un mero eslogan”.
Una situación que se agrava, ha asegurado, si se compara la cantidad que reciben las familias con las subvenciones para no residentes del helicóptero, que alcanza los 265 euros, un 65 por ciento del coste del billete. Para la diputada localista esto no es normal, especialmente porque, bajo su punto de vista, las cantidades que recibe la empresa de helicópteros no tienen una repercusión en la ciudad, sino que solo sirve para que “buena parte de los ceutíes con poder adquisitivo puedan estar cada viernes en Málaga, con el dinero de todos los ceutíes”.
Es esta comparación la que le ha llevado a interpelar al Ejecutivo si “¿no siente remordimiento de conciencia por una política de subvenciones tan radicalmente injusta?”.
El Gobierno acusa a Ceuta Ya! de populismo
La encargada de dar respuesta ha sido la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, quien no ha dudado a la hora de acusar de “populismo” a la diputada de Ceuta Ya!, además de volver a poner sobre la mesa que su grupo “está empeñado en dividir a la sociedad ceutí porque ahí encuentra el rédito electoral”.
Y es que para Chandiramani comparar ambas partidas es tergiversar la realidad, entre otras cuestiones porque la inversión que la Ciudad realiza en materia educativa, a pesar de no ser competente, va más allá. Como ejemplo ha puesto sobre la mesa el convenio Ministerio de Educación-Ciudad, la inversión en planes de empleo educativos, las inversiones en ayudas a los universitarios, el Instituto de Idiomas o el Conservatorio de Música, señalando que “todo esto lo obvian porque si no, no les sale el numerito contando mentiras y tergiversando la realidad”.
El enfrentamiento estaba servido
A partir de ese momento, el enfrentamiento y los reproches entre las dos formaciones estaban servidos. De un lado, con la consejera reclamando a los autonomistas que reclamen a quien tiene competencias, el Estado, una mayor inversión para la gratuidad de los libros y el material escolar; por el otro, la diputada Ferreras acusando a Chandiramani de mentir.
Una Chandiramani que ha insistido en la importancia de mantener el transporte en helicóptero y facilitar la llegada de no residentes porque, ha insistido, las buenas comunicaciones mejoran la economía de los territorios, también de Ceuta.
El debate ha continuado entre acusaciones de intento de división, de Chandiramani hacia Ferreras, o de división de facto de la sociedad ceutí, en sentido contrario, de competencias y quién debería hacer frente a los gastos en materias como Educación o Sanidad, o de atentados a la convivencia.
Entretanto, las familias ceutíes tendrán que seguir haciendo frente a los gastos de la vuelta al cole.