La polémica nacional sobre los programas de cribado de cáncer ha salpicado a Ceuta, donde la confusión sobre las competencias en materia sanitaria ha generado debate político. La diputada del Partido Popular Carmen Fúnez cuestionó la gestión del Ministerio de Sanidad sin tener en cuenta que, en Ceuta, los cribados de cáncer —como parte de la salud pública— dependen directamente del Gobierno de la Ciudad Autónoma.
Jesús Lopera, director territorial del INGESA en Ceuta, lo aclara: “Los servicios sanitarios se ocupan de pacientes enfermos; la salud pública, de pacientes sanos. Es una parte preventiva. En Ceuta, las competencias de salud pública están transferidas a la Ciudad Autónoma desde el Real Decreto 32/1999. La asistencia sanitaria, en cambio, la gestiona el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria”.
¿Qué implica esto para los cribados?
Los programas de detección precoz, como los de cáncer de mama o colon, forman parte de la estrategia de salud pública. Por ello, la Consejería de Sanidad ceutí —encabezada por Nabila Benzina— tiene voz y voto en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde se deciden calendarios vacunales, protocolos de cribado y otras medidas preventivas.
Lopera insiste en no confundir colaboración institucional con competencias: “La salud pública abarca condiciones de vida, trabajo, alimentación, medioambiente, salubridad de las aguas, saneamiento… No es solo asistencia sanitaria. Y aunque colaboramos, cada institución tiene sus funciones claras”.
La delegada del Gobierno, crítica con el abandono del debate
La última reunión del Consejo Interterritorial, celebrada en Zaragoza, terminó con un gesto polémico: los consejeros de Sanidad de comunidades gobernadas por el PP abandonaron la mesa en protesta por la petición de datos sobre cribados. Nabila Benzina se sumó al gesto. Cristina Pérez, delegada del Gobierno en Ceuta, lo considera un error.
“Bajo ningún concepto se debe abandonar el debate cuando se trata de la salud de los ceutíes. Puede haber desacuerdo, pero levantarse es una falta de respeto a los ciudadanos que quieren saber qué postura adopta su gobierno en temas tan importantes como el cáncer de mama”, afirmó Pérez.
¿Peligran los fondos para reforzar los cribados?
El Ministerio de Sanidad había previsto destinar hasta dos millones de euros para reforzar la vigilancia y los centros dedicados a esta enfermedad. Cristina Pérez confía en que no se perderán: “El Gobierno de España está por y para la salud de los ciudadanos. Pero si no se utilizan los órganos establecidos para debatir y definir criterios, no se puede transferir dinero sin saber a qué se va a destinar”.
La delegada advierte que, como en otros asuntos —como el reparto de menores—, el Ministerio podría establecer criterios propios para garantizar que los fondos beneficien directamente a los ciudadanos, independientemente de la actitud de sus consejeros.
Ceuta, entre la prevención y la responsabilidad institucional
La situación pone de relieve la importancia de entender las competencias locales en salud pública y la necesidad de mantener el diálogo institucional. En Ceuta, donde la prevención es clave y los recursos limitados, cada decisión cuenta. Y cada gesto político, también.