La inmigración vuelve a situarse en el centro del balance anual de la Delegación del Gobierno en Ceuta. En su comparecencia de fin de año, Cristina Pérez ha puesto el foco en la aplicación del Real Decreto de Reparto de Menores, una medida que, según ha defendido, ha permitido aliviar una situación que durante años ha lastrado a la ciudad.
“Tenemos que hablar de algo muy importante para la ciudad de Ceuta que ha supuesto una mejora en cifras muy deficientes que teníamos en cuanto a la infancia migrante”, ha señalado la delegada, recordando que Ceuta partía de números “muy elevados”. En este contexto, ha destacado que 194 menores han sido trasladados a la península, repartidos entre distintas comunidades autónomas, un proceso que, a su juicio, ha marcado “un antes y un después en la gestión de los servicios por parte de la Ciudad Autónoma de Ceuta”.
Pérez ha querido subrayar el trabajo interno que ha hecho posible este cambio, agradeciendo de forma expresa la coordinación entre distintas áreas. Ha reconocido “la labor de coordinación que se está haciendo entre la jefatura y el área de menores junto con la Oficina de Extranjeros de la Delegación del Gobierno en Ceuta”, destacando que se está trabajando “de manera conjunta, todos a una, en beneficio de la ciudadanía”.
En su balance, la delegada ha defendido que los resultados se han alcanzado incluso en un contexto político complejo. Ha recordado que los traslados se están produciendo “pese a la oposición de las comunidades autónomas gobernadas por el PP y Vox”, y ha insistido en que este proceso demuestra que “cuando se trabaja de manera coordinada y dejando a un lado colores políticos, las cosas pueden llegar a funcionar”.
Los 194 menores trasladados, ha recalcado, evidencian que la cooperación institucional es posible y eficaz. Pérez ha puesto en valor la profesionalidad del personal implicado, asegurando que “los funcionarios tanto del área de menores como de la Oficina de Extranjeros son grandes profesionales que han conseguido un hito en la historia de nuestra ciudad” y avanzando que el Gobierno seguirá “en esa línea”.
Frente a las críticas que advertían de un posible efecto llamada en palabras del diputado del PP por Ceuta Javier Celaya, la delegada ha sido contundente. Ha recordado que “cuando tantos agoreros decían que esto iba a provocar un efecto llamada, esto viene a demostrar que no es así”, subrayando que las cifras de entrada son menores que en años anteriores. Además, ha señalado que la reducción del número de menores ha permitido “bajar la tensión existente en el sistema”.
En este punto, Pérez ha lanzado un mensaje directo al diputado ceutí Celaya, reclamándole que “cuando vote en el Congreso lo haga pensando en la ciudad” y que no se oponga a medidas que considera “tan beneficiosas para nosotros como ha sido el traslado de menores”. A pesar de esa oposición, ha insistido, se han alcanzado objetivos gracias a “la profesionalidad de los funcionarios” y a “la apuesta que ha hecho el Gobierno de España por nuestra ciudad”.
La delegada tampoco ha querido olvidarse del Registro de la Ciudad Autónoma, destacando el papel de sus funcionarios en un proceso especialmente complejo desde el punto de vista administrativo. Ha explicado que los expedientes son “muy completos para garantizar los derechos de los menores” y que, pese al elevado volumen de trabajo, han estado “a la altura”. Pérez ha definido este engranaje como “un triángulo que ha funcionado perfectamente” entre la Oficina de Extranjeros, el área de menores y el Registro, agradeciendo explícitamente su labor.
Más allá de la infancia migrante, el balance ha abordado la presión migratoria de adultos, que sigue siendo significativa tanto en el mar como en la valla. Pérez ha reconocido que la situación “es mejorable, por supuesto que sí”, sin negar “las evidencias de la presión migratoria que tenemos”. No obstante, ha defendido que se ha avanzado en la gestión de salidas desde el centro de estancia temporal, con el objetivo de evitar que la presión sea extrema tanto en este recurso como en los centros de menores.
La delegada ha contextualizado esta realidad en las condiciones del continente africano y en el papel de Ceuta como frontera sur de Europa, señalando que, pese a la presión, se ha trabajado para que tenga “la menor incidencia posible en la ciudad”. En este esfuerzo, ha destacado la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que, según ha dicho, además de garantizar la seguridad realizan “labores humanitarias”.
Uno de los momentos más duros de su intervención ha llegado al referirse a las 44 personas fallecidas en el mar. Pérez ha expresado su “mayor pésame” y ha calificado estas muertes como “un fracaso de la sociedad”. Pese a la labor humanitaria de la Guardia Civil, ha lamentado que “hay niños o adultos que se nos mueren en el mar”, mostrando su tristeza por una situación que sigue golpeando a la ciudad.
Cuestionada por la comparación con Melilla, donde la presión migratoria es menor, la delegada ha explicado que las rutas migratorias cambian y no siempre coinciden. Ha recordado que en distintos momentos la presión se ha concentrado en Baleares, Canarias o Ceuta, y que ahora es la ciudad autónoma la que asume ese impacto. Melilla, ha apuntado, “afortunadamente no está sufriendo esa presión”, aunque ha reconocido que desconoce por qué en determinados momentos unas ciudades resultan más atractivas que otras como destino migratorio.