Pleno de la Asamblea

El debate sobre cómo defender la españolidad de Ceuta vuelve al Pleno: normalización o política de Estado

Ceuta Ya! cuestionó la eficacia del Gobierno en la defensa de la españolidad, mientras Vivas reivindicó los pilares históricos y jurídicos que, según dijo, sostienen el carácter español de la ciudad
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La interpelación presentada por Ceuta Ya! reabrió en el Pleno un debate recurrente y de enorme carga política: qué significa defender la españolidad de Ceuta y si el gobierno de Juan Vivas ha ejercido esa defensa de manera efectiva. Un asunto que, pese al tono sereno que ambos portavoces se esforzaron en mantener, dejó al descubierto dos proyectos difícilmente reconciliables.

Mohamed Mustafa inició su intervención recordando que la primera reprobación registrada por su grupo se dirigió a lo que calificó como una “nefasta defensa de la españolidad de Ceuta ejercida por los sucesivos gobiernos de Juan Vivas”. Desde ese planteamiento inicial, el líder de Ceuta Ya! marcó distancias con lo que considera una defensa simbólica y vacía de contenido: “Dar muchos besos a la bandera y tener todo el día la palabra España en la boca no tienen nada que ver con una verdadera defensa de Ceuta. No nos gusta ni el patrioterismo ni los golpes de pecho. Y además… no tienen ninguna efectividad”.

Para Mustafa, la clave reside en “normalizar Ceuta en la organización política y territorial del Estado”, una idea que repitió como núcleo de su planteamiento: “La españolidad de Ceuta se defiende no con banderas ni discursos, sino normalizando Ceuta… modificando nuestro estatus actual para que deje de ser una anormalidad”. A su juicio, esta visión rompe frontalmente con la sostenida durante 25 años por Juan Vivas: “El señor Vivas lleva 25 años diciendo que no hay nada que normalizar, que todo está bien como está. Nosotros decimos que esto es rotundamente falso”.

El portavoz de Ceuta Ya! recurrió incluso a declaraciones recientes del presidente para reforzar su argumento. Citó sus palabras durante la visita de Pedro Sánchez, cuando Vivas sostuvo que la frecuencia de los viajes del presidente se interpretaba “en clave de normalidad”. Mustafa cuestionó directamente ese marco: “¿En Sevilla o en Segovia ven necesario hablar de normalidad?”.

Desde su análisis, la ausencia de normalidad evidencia la necesidad de reformas profundas: “Es necesario ser Comunidad Autónoma, tener aguas territoriales, formar parte de la unión aduanera, estar en el Comité de las Regiones, dotarnos de una ley propia de financiación y blindar por ley nuestro régimen económico y fiscal”. Sin embargo, acusó al Ejecutivo local de rechazar esas iniciativas: “Ustedes, señores del Gobierno, o bien rechazan estas medidas o bien las aceptan solo de boquilla, sin hacer absolutamente nada para su materialización”.

Mustafa también denunció lo que considera señales de desatención del Estado hacia Ceuta, citando abiertamente: “Felipe VI lleva más de una década como jefe de Estado y sigue sin venir a Ceuta… la humillación para ceutíes y melillenses es enorme”. Y cuestionó discursos nacionales que, en su opinión, remarcan la excepcionalidad de Ceuta: “Cuando Núñez Feijóo va a Sevilla o a Segovia, ¿ve necesario decir que defenderá la españolidad de Sevilla o Segovia?”.

La respuesta de Vivas: España “hasta la médula” y necesidad de una política de Estado

Juan Vivas respondió apelando a pilares históricos, jurídicos y sociales: “Ceuta es España hasta la médula… con tres muy sólidas fortalezas: la historia, el derecho y la voluntad de los ceutíes, de todos los ceutíes, recen como recen y se llamen como se llamen”. Reconoció, sin embargo, la existencia de “condicionantes y riesgos” específicos: “Aquí concurren una serie de condicionantes y de riesgos que no se dan en el resto de España. Entre ellos, la geopolítica”.

El presidente defendió con rotundidad la necesidad de una política de Estado para garantizar la integridad y la soberanía: “Es necesaria una política de Estado porque la geopolítica… el país vecino no nos reconoce esta soberanía, porque incluso a nivel de opinión pública nacional puede haber quien la dude, y porque todos sabemos lo que pasó aquí en mayo de 2021”.

Frente a las acusaciones de inacción, Vivas esbozó su propuesta de estrategia nacional en siete ejes: igualdad real de los ceutíes, presencia firme del Estado, modelo económico estable, una frontera operativa, límites razonables a la capacidad de acogida de inmigrantes, comunicaciones asequibles y un régimen fiscal eficaz. Y añadió un intangible clave: la unidad. “La unidad… que todos los ceutíes seamos una sola voz a la hora de defender nuestra españolidad”.

El presidente aprovechó para reivindicar el papel de Europa: recordó el impacto de la integración europea en la confianza económica y la respuesta comunitaria tras el episodio migratorio de mayo de 2021 y durante la pandemia. Subrayó que la discusión sobre la unión aduanera requería “prudencia política y económica”.

Mustafa denuncia contradicciones y exige avanzar hacia la Comunidad Autónoma

En su réplica, Mustafa acusó a Vivas de evitar señalar a quienes, según él, sí ponen en riesgo la convivencia: “Estamos hablando de Vox. Usted no lo cita y parece que habla de mí”. Y volvió al punto central de su crítica: “Hay una profunda contradicción entre sus discursos y los hechos”.

Reivindicó los acuerdos plenarios a favor de la conversión de Ceuta en Comunidad Autónoma, defendiendo que ese estatus encajaría definitivamente a la ciudad en la estructura del Estado: “Es irrenunciable… dejar de ser ciudadanos españoles de segunda”.

Respecto al régimen económico y fiscal, Mustafa negó que su defensa suponga un contradicción: “Mentira… la especificidad no es anormalidad, sino normalidad dentro de las especificidades que hay en nuestro territorio”. Criticó, además, el “bloqueo” de proyectos comprometidos tras la crisis de mayo de 2021, como el plan integral de seguridad para Ceuta y Melilla, pendiente desde 2021, o la creación de una agencia especializada de comunicación, aprobada pero no puesta en marcha: “Esa agencia no está, presidente”.

El líder de Ceuta Ya! concluyó subrayando el objetivo último de su visión: “La forma definitiva de anclar para siempre la españolidad de Ceuta… Comunidad Autónoma, aguas territoriales, Unión Europea, Comité de las Regiones, ley de financiación… etcétera, etcétera”. Y defendió una estrategia “beligerante” y proactiva para proteger la imagen y la posición geopolítica de la ciudad.

El cierre de Vivas: unidad, realismo y estrategia compartida

En su cierre, Vivas insistió en la coincidencia fundamental: “Estamos de acuerdo en lo fundamental… que Ceuta es España y que hay que defender nuestra españolidad”. Aunque reconoció que “en algunas cosas podemos estar equivocados y tengamos que corregirlas”, reivindicó avances institucionales significativos durante sus décadas de gestión.

El presidente llamó a una defensa conjunta basada en la confianza, la convivencia y una percepción estable tanto interna como externa: “La españolidad de Ceuta no depende de que gobierne Vivas o Mustafa… depende del ordenamiento constitucional y del Estado”.

 “Pelearnos en todo lo demás, pero en esto… todos de acuerdo. Serenidad y responsabilidad”.