“Lo hice en 2013. Fui al juzgado con mis partidas de nacimiento y las de mis padres”. Con este relato personal Malika Al-Lal, vicesecretaria de Organización y Electoral del PP de Ceuta, antes Malika Abdeselam, revive un trámite que vuelve a estar en el centro del debate político en la ciudad: la recuperación del apellido de origen.
El proceso, explica, lo completó hace más de una década aportando la documentación familiar necesaria, incluyendo las partidas de nacimiento propias y de sus padres, originarios de Nador y Alhucemas. Según relata, el procedimiento no supuso grandes dificultades.
También decidió realizar el mismo trámite con sus hijos para evitar diferencias en los apellidos dentro de la familia. “Lo hice con mis hijos para que no tuvieran un apellido diferente”, señala.
En este caso, Malika detalla que el procedimiento depende de la edad del solicitante: en el caso de menores, afirma que el cambio puede ser automático, mientras que en su caso, al tratarse de mayores de edad, fue necesario abrir un expediente individual nuevo. “Me dijeron que si fueran menores hubiera sido automático, pero al ser mayores hubo que hacer un nuevo expediente. Aun así, fue fácil”, explica.
También apunta a diferencias en los plazos de tramitación entre España y el extranjero, que considera mejorables. “En el consulado de España en Francia puede tardar uno o dos meses, mientras que en España puede irse a cuatro o seis meses”, indica.
Más allá del procedimiento, insiste en que existe desconocimiento entre la ciudadanía y que muchas personas no saben que pueden realizar este cambio. Por ello, defiende una mayor información pública, accesibilidad y la gratuidad del proceso.
Un debate político reabierto
Y sin ninguna novedad, la recuperación del apellido musulmán ha vuelto a la actualidad política tras las iniciativas impulsadas a nivel nacional para facilitar este tipo de procedimientos mediante el Registro Civil.
Desde el Partido Popular de Ceuta, de la mano de su vicesecretaria de Organización y Electoral, sostienen que no se trata de un problema ni de un procedimiento inexistente, sino de un trámite ya regulado que, a su juicio, debe mejorarse en su aplicación para hacerlo "más ágil y accesible". En este sentido, defienden la necesidad de “articular y facilitar” el proceso.
En paralelo, el debate también ha generado confrontación política. Desde Ceuta Ya! se ha puesto el acento en la dimensión histórica y simbólica del asunto, llegando a hablar de “humillación” y de la necesidad de una reparación y disculpa institucional por lo ocurrido en los procesos administrativos de hace décadas.
En relación con este debate político generado, Malika también ha hecho alusión al origen histórico de esta cuestión, situándolo en los procesos administrativos de hace décadas. En este sentido, sostiene que, si hubo errores en ese momento, la responsabilidad correspondería al contexto político de entonces.
“Si hace 40 años se hizo mal y alguien tiene que pedir perdón, sería el PSOE”, afirma, en referencia a las críticas actuales sobre la necesidad de una disculpa institucional, lo que desde Ceuta Ya! califican de "humillación".
"Se está haciendo política donde no la hay"
Y en medio de todo este debate político, Malika considera que la situación se ha sobredimensionado. “Se está haciendo una polémica de donde no la hay”, afirma.
Con este planteamiento, desde el PP de Ceuta insisten en que "no se oponen" y que la cuestión debe abordarse desde un enfoque práctico: mejorar los procedimientos existentes para que quienes deseen recuperar su apellido puedan hacerlo con mayor facilidad, sin convertirlo en un foco de confrontación política.