Juan Bravo: "Creo que esta voracidad recaudatoria, este infierno fiscal, debe tener un límite"

El vicesecretario de Economía del PP aseguró en su visita a la ciudad que la política fiscal actual “asfixia” a los trabajadores y empresarios, y aboga por medidas que incentiven la inversión en la ciudad autónoma

Juan Bravo, vicesecretario de Economía del PP / E. A.
photo_camera Juan Bravo, vicesecretario de Economía del PP / E. A.

El vicesecretario de Economía del Partido Popular, Juan Bravo, ha visitado Ceuta este viernes para reunirse con empresarios locales y abordar la situación económica de la ciudad. Durante su intervención, Bravo ha cargado contra la política fiscal del Gobierno central, denunciando que “en 2025, este gobierno recaudará 170.000 millones más que en 2018”, una cifra que considera excesiva y perjudicial para el crecimiento económico.

Bravo ha enfatizado la necesidad de bajar impuestos, una postura que, según ha afirmado, ha demostrado ser eficaz en comunidades como Andalucía. En este sentido, "si se bajan los impuestos, si se eliminan trabas administrativas y burocráticas, si se simplifica al máximo, se genera crecimiento”, ha señalado. En contraste, ha criticado que en otras regiones como Cataluña, donde “tienen la fiscalidad más alta, con 16 impuestos que no existen en el resto de España”, los servicios públicos no han mejorado proporcionalmente a la recaudación.

En el caso concreto de Ceuta, Bravo ha destacado que algunos puntos a tratar durante su visita sería la relación con Marruecos y el desarrollo de sectores estratégicos como la tecnología y el juego online. A su juicio, la ciudad tiene un gran potencial de crecimiento, pero enfrenta desafíos específicos que requieren políticas económicas más flexibles.

Uno de los puntos clave de su intervención ha sido la valoración de la reciente apertura de la aduana comercial con Marruecos. Bravo ha cuestionado que la primera expedición pueda considerarse “un hito histórico”, como la delegada del Gobierno ha defendido. “Por la información que tengo, creo que esa primera expedición no ha sido un hito histórico, no ha sido en esos términos”, ha afirmado. Para el vicesecretario de Economía del PP, el objetivo debe ser lograr que la frontera funcione de manera real y efectiva para garantizar el comercio entre Ceuta y el país vecino.

Bravo ha recordado que la frontera comercial de Ceuta con Marruecos está reconocida desde principios del siglo pasado y ha lamentado que hasta el momento no se haya aprovechado todo su potencial. “Parece lógico que, en las múltiples negociaciones que se llevan a cabo sobre diversos temas, la cuestión de la frontera debería haber sido prioritaria”, ha subrayado. A su juicio, es fundamental que los acuerdos se estructuren de forma sólida y que las empresas tengan claridad sobre las condiciones en las que podrán operar.

El vicesecretario de Economía ha señalado que el éxito de la aduana no dependerá únicamente de la voluntad política, sino también de la capacidad de negociación y de la disposición de ambas partes para establecer un marco estable. En este sentido, ha alertado de que el contexto internacional y las relaciones diplomáticas pueden afectar directamente al desarrollo de esta infraestructura comercial. Por ello, ha advertido que, para afrontar este asunto pueden existir "dos posturas", siendo una de ellas la de la negociación, "los que se sientan a negociar, a hablar, a consensuar", con una finalidad clara: materializar la aduana comercial entre Ceuta y Marruecos; y la segunda postura, que no es otra que la de "insultar a los líderes de las presidencias de otros países", provocando, así, según Bravo, una dificultad "en las relaciones".

Más allá de la relación con Marruecos, Bravo ha destacado el esfuerzo de los empresarios ceutíes por ampliar sus horizontes comerciales y ha apostado por explorar nuevos mercados internacionales, como Mercasur o Estados Unidos. Asimismo, ha defendido que Ceuta puede jugar un papel relevante en el ámbito de la digitalización y los servicios tecnológicos, aprovechando su régimen fiscal diferenciado para atraer inversiones.

Bravo ha insistido en la necesidad de una política fiscal más eficiente y ajustada a las necesidades reales de los ciudadanos, especialmente en territorios como Ceuta. “Cuando el dinero se malgasta, hacen falta muchos impuestos. Cuando se usa el dinero con eficiencia, como si lo destináramos a nuestra propia familia, es cuando se pueden reducir impuestos”, ha concluido.