La Asamblea de Ceuta celebra desde las 9.30 horas la sesión extraordinaria en la que se somete a aprobación inicial el proyecto de Presupuesto de la Ciudad para 2026. El tono quedó fijado desde el arranque con la intervención del líder de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, que definió las cuentas como un presupuesto que “no cuenta para el PP” con muchas personas a las que el partido se “empeña en hacer pasar por invisibles” y que serán una vez más “víctimas de la cruel política presupuestaria del señor Vivas”.
Mustafa habló de “repetición”, de “una nueva edición de los mismos ‘presupuestos de la vergüenza’ que Juan Vivas lleva un cuarto de siglo aprobando… aprobando con un resultado OBJETIVAMENTE nefasto”. Y enlazó esa calificación con un balance severo: más de dos décadas “manejando miles de millones” y, al mismo tiempo, un 40% de la población ceutí sobreviviendo por debajo del umbral de la pobreza, unas cifras de fracaso escolar “demoledoras” y un desempleo —especialmente juvenil— que, como el déficit de vivienda, situó entre los más altos de España.
Informes oficiales, pobreza cronificada y la acusación de “mentir a la gente”
El líder de Ceuta Ya! recordó que en el último debate sobre el estado de la ciudad el presidente Juan Vivas le llamó “sectario” cuando criticó su política económica y le dijo que “existen maneras diferentes de luchar contra la pobreza”. Mustafa replicó que Vivas habló “como si no fuera él quien lleva 25 años gobernando; como si todavía hubiera que demostrar que sus políticas no funcionan; como si él no tuviera nada que ver con los índices sociales negativos que todos los años nos avergüenzan como ceutíes”.
Para sostener su diagnóstico, citó datos sobre pobreza, exclusión social y "cronificación" del desempleo aportados por organismos como el Instituto Nacional de Estadística, EAPN, Cáritas Diocesana, el Consejo Económico y Social, Unicef o el Servicio Público de Empleo Estatal.
En esa línea situó la congelación del IMIS, que calificó como una más de las “barrabasadas” del Gobierno, junto al rechazo a poner en marcha recursos propios para tramitar el Ingreso Mínimo Vital, el “cajón” donde —según él— acabó el Plan de Lucha contra la Pobreza Infantil o la reciente negativa, junto al PSOE, a aprobar “una ayuda económica a la crianza”.
“Señoras y señores del Partido Popular: esta ciudad nunca será verde, ni azul, ni tecnológica si previamente no es justa, solidaria y fraternal”, advirtió, acusando al Ejecutivo de empeñarse en “levantar tótems tecnológicos en un terreno rodeado de miseria”. Y dibujó una ciudad en la que “cada vez menos gente quiere vivir” y, sobre todo, en la que “cada vez menos gente puede vivir”, con una juventud caballa obligada, según dijo, a marcharse a otras regiones o países como Bélgica u Holanda: “Ustedes han logrado que Ceuta no sea ciudad para jóvenes”.
Vivienda y “el timo de las mil casas”: 3 millones para 16 viviendas
Uno de los bloques con más carga política fue el de vivienda. Mustafa calificó de “mentira desgarradora” las expectativas generadas en esta materia: “hay pocas cosas más crueles que generar expectativas a personas necesitadas, sabiendo perfectamente que todo lo que se está diciendo y anunciando no es más que propaganda engañosa”.
“No es casual que el PP no haya construido ni una sola vivienda en veinte años. No, no es casual”, insistió. A su juicio, se trata de “una decisión perfectamente meditada”: “ustedes saben que si se construyen viviendas y se adjudican con baremos objetivos, los adjudicatarios serán, en su mayoría, quienes hoy malviven en las barriadas periféricas. Y no quieren”. De forma “más que culpable”, añadió, “condenan a la infravivienda perpetua a quienes no consideran de ‘los suyos’”.
Sobre el presupuesto de 2026, el líder de Ceuta Ya! subrayó que en el capítulo de inversiones se incluyen tres millones de euros para vivienda y que, según la memoria, el precio de construcción se cifra en 195.000 euros por unidad: “es decir, que con tres millones (…) podrían ustedes construir 16 viviendas. Un chiste de mal gusto”. Igualmente, tildó de “chiste de mal gusto” presumir de 29 viviendas cuyos trámites se iniciaron “hace cinco años”.
También volvió sobre el Plan de Vivienda 2025-2028 y su actualización 2026-2029: “Todo es siempre muy ambicioso. Pero todo queda siempre para el año que viene”. En paralelo, denunció que, al igual que el IMIS, la ayuda al alquilertambién se ha congelado: “A ustedes les da exactamente igual el problema del acceso a la vivienda”.
“Ceuta digital”, juego online y “engañabobos” tecnológico
Mustafa abordó después el llamado “nuevo modelo económico basado en la tecnología”. Recordó que hace ocho años se implantó la bonificación del 50% de la tasa del juego y preguntó: “¿De los 800 empleos generados, cuántos de ellos residen efectivamente en la ciudad? ¿A cuánto asciende el coste para las arcas públicas de dejar de recaudar ese 50% de la tasa del juego?”. Se preguntó si Ceuta va “por un camino correcto” o si en realidad sólo está haciendo de “tonto útil” para enriquecer “más de la cuenta (con fondos públicos) a empresas de dudosa reputación”.
En el mismo paquete situó la “fantasiosa implantación de empresas digitales”, que describió como “un trasiego de millones en manos de los mismos, un revoltijo de siglas en inglés y un carrusel de efímeras presentaciones que, hasta ahora, quedan en nada”.
Tampoco dejó fuera el ámbito educativo: criticó que las ayudas sigan “congeladas”, en cantidades que, “en el mejor de los casos”, se sitúan en el 50% del coste real del material escolar, pese a que “está más caro que nunca”.
El Príncipe, las barriadas y una ciudad “para funcionarios y mangantes”
El líder de Ceuta Ya! puso como ejemplo paradigmático la situación del Príncipe, un enclave que —según citó de una memoria oficial— se encuentra en “extrema vulnerabilidad debido a la pobreza, la exclusión social, fracaso y/o abandono escolar”. Y lanzó la cifra: “¿Saben cuánto dinero destinan ustedes al Príncipe en estos presupuestos? Exacto: cero”.
En la parte final de su primera intervención, Mustafa sentenció que el modelo de ciudad del PP, plasmado en estos presupuestos, es “una propuesta agotada”. “Ceuta no puede seguir siendo una Ciudad que se repartan los funcionarios y los mangantes”, afirmó, antes de anunciar el voto de su grupo: “Hoy votaremos no. Y mañana seguiremos luchando para desalojarles del poder y conseguir que imperen la solidaridad, la justicia y la igualdad”.
Chandiramani responde
La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, tomó la palabra sin sorpresa por el tono de Mustafa: “La verdad es que no me ha sorprendido nada el discurso que ha hecho el señor Mustafá esta mañana, porque es al que nos tiene acostumbrados”. Y arrancó poniendo una línea roja: “Los diputados y diputadas que vayamos a votar a favor de este presupuesto merecemos un respeto”.
Rechazó frontalmente la idea de que el presupuesto sea un simple trámite: insistió en que Ceuta, regida por la Ley de Haciendas Locales, no puede funcionar sin nuevas cuentas como sí pueden hacerlo otras comunidades autónomas o el propio Estado. Sin presupuesto, advirtió, no se podrían poner en marcha ni el plan de vivienda, ni el plan de barriadas —que cifró en un 70% del plan de inversiones, con 170 millones de euros—, ni la dotación de servicios urbanos, ni el plan director de colegios para su rehabilitación. “No es un mero trámite administrativo, señor Mustafá”, remarcó, rechazando además que nadie “se haya vendido”.
A las críticas de Mustafa sobre el origen de los fondos, la consejera contrapuso el principio de solidaridad recogido en la Constitución. Recordó que el sistema de financiación autonómica aprobado en 2009 prevé cesiones de IVA e IRPF a las autonomías para sostener los servicios públicos.
En materia social, Chandiramani quiso dejar un dato redondo: “39,59 € de cada 100 de los presupuestos de esta ciudad van destinados a las principales partidas sociales”. Enumeró servicios sociales, educación, juventud, deportes, creación de empleo, formación y universidad, y concluyó: “Es decir, casi 40 € de cada 100 € de nuestro presupuesto van destinados a las personas que más lo necesitan”. Negó así que el PP atienda sólo a “los suyos”.
La consejera insistió en que la Consejería de Servicios Sociales sube un 6,19% sus dotaciones y desmintió la congelación del IMIS o de las partidas de alojamiento alternativo. Recordó que el año pasado se incrementaron esas dotaciones, ampliando las prestaciones por familia, y defendió que se van readaptando en función de las necesidades.
Ahí introdujo el eje de su defensa: “el dato mata al relato”. Anunció que la Consejería de Servicios Sociales ha elaborado un estudio sobre pobreza y exclusión social en 2025, centrado en los distritos 4, 5 y 6, que, según dijo, demuestra una evolución positiva del riesgo de pobreza y exclusión en Ceuta, reducido en diez puntos en diez años, del 44,3% al 34,6%, con más de 12.200 personas saliendo de esa situación entre 2015 y 2023. También habló de una “drástica reducción del abandono escolar”, del 50% en 2005 al 14,6% en 2024, de una mejora de la pobreza infantil en 16 puntos y de un aumento del 115% en la tasa de cobertura del ingreso mínimo social desde 2011.
Chandiramani recordó, además, que en Ceuta coexisten el Ingreso Mínimo de Inserción Social (IMIS) y el Ingreso Mínimo Vital, y reivindicó que la ciudad no eliminó su prestación propia, sino que “incrementó las ayudas” de Servicios Sociales. Como ejemplo, apuntó que la Consejería sólo tiene 18 solicitudes pendientes de alojamiento alternativo en este momento.
En clave política, la consejera reprochó a Ceuta Ya! que vote “no a todo”: a la derogación de las bonificaciones a la Seguridad Social, a la municipalización del servicio de limpieza, al plan de vivienda —que Mustafa califica de inventado—, a la rebaja del IPSI al comercio, a la Aduana comercial, al apoyo a la mesa de Diálogo Social o al traslado de menores no acompañados a la Península. “Al final votan que no, igual que Vox. Con lo cual son la diferente cara de la misma moneda”, lanzó.
La defensa de los 25 años de Gobierno de Vivas llegó dividida en tres etapas: una primera de regeneración de infraestructuras básicas (agua, luz, servicios públicos, barriadas), una segunda marcada por la crisis económica y un plan de inclusión de más de 253 millones de euros y una tercera, ya con la crisis de la COVID, la crisis migratoria de 2021 y el cierre de la frontera, en la que el Ejecutivo habría impulsado la economía local. El resultado, según Chandiramani, es un PIB que sigue creciendo y unas afiliaciones a la Seguridad Social que son hoy un 10% superiores a las de antes de la pandemia.
La réplica: “Miente más que un cosaco” y el informe que “no ha visto nadie”
La réplica de Mohamed Mustafa prendió de nuevo el pleno. “Señora consejera. No, estaba alterado. Me estaba riendo. Estaba riendo porque usted miente. Miente más que un cosaco”, arrancó. Y se lanzó a desmontar, punto por punto, parte de las afirmaciones de Chandiramani.
En primer lugar, negó que su grupo votara contra el traslado de menores. En segundo lugar, contestó a la idea de que su grupo vota siempre en contra: mostró los 17 consejos de administración celebrados antes del debate presupuestario y afirmó que Ceuta Ya! sólo ha votado en contra en dos de ellos, con abstenciones e incluso votos a favor en el resto. “Por lo tanto, llamarla a usted mentirosa en estos momentos es de justicia”.
Uno de los choques más ásperos se produjo en torno al estudio de Servicios Sociales. Mustafa reprochó a la consejera que pretenda desmentir con ese documento los informes del INE, Unicef, Cáritas, el Consejo Económico y Social o el SEPE: “Usted viene aquí a desmentir todos esos informes con un informe realizado por la Consejería de Servicios Sociales que no ha visto nadie. ¿Dónde está ese informe? ¿Dónde está la ficha técnica? ¿Quién lo ha visto?”.
Y fue más allá: acusó al Gobierno de decirle a la gente que su pobreza “es mentira”: “Usted le está diciendo a la cara a la gente que su pobreza es mentira".
Recuperó el concepto de “economía de la miseria ajena” y criticó que la consejera meta en los 39 millones de gasto social “todo, todo”: programas, personal contratado, subvenciones… “No, señora consejera, no. El sistema de protección no es eso. El sistema de protección es cubrir las necesidades desde la crianza y sí, hasta la jubilación. El resto son trampas que se hacen ustedes al solitario”, afirmó.
“Dos Ceutas”, alumbrado de Navidad y Huerta Téllez: centro y periferia
Mustafa recuperó uno de sus argumentos recurrentes: "las dos Ceutas". Eligió un episodio reciente: el encendido del alumbrado de Navidad. Recordó que el sábado se encendieron las luces tanto en el centro como en Hadú y describió un contraste doloroso: “En Hadú un miserable árbol de Navidad. Jadú vacía. Muerta, muerta, muerta. Y en el centro conciertos, multitud de gentes, luces y un montón de eventos preparados para ese festejo”. Para los “hijos de la periferia”, dijo, aquello se vive como una "humillación".
También bajó a tierra la disputa sobre las 29 viviendas y los supuestos andamios en Huerta Téllez. Aseguró que, cinco años después, lo que hay es “una balsa de agua después de haber escarbado”.
Antes de cerrar, dirigió una recomendación a la consejera: “Deje el centro y salga a andar por la periferia y compruebe las condiciones en las que vive su gente. La gente privilegiada a la que usted ayuda no le hace falta tanto”.
El cierre de Chandiramani: “Ceuta no tiene periferia” y un modelo social como “marca de la casa”
En su intervención final, Kissy Chandiramani quiso dejar claro que no comparte la visión de “dos Ceutas” que dibuja Mustafa. Frente al relato de abandono, volvió a los números: reiteró que “170 millones de euros de los 424 millones de euros están destinados a atender los desequilibrios que pueden tener las personas que más ayuda necesitan” y devolvió la acusación: “Es mentira. Y usted, miente”. Negó de nuevo que sólo se atienda “a los privilegiados del PP”: “No es verdad. Los presupuestos (…) intentan ayudar a las personas que más lo necesitan”, aseguró, y defendió que esa ha sido “marca de la casa durante estos últimos 20 años”.
La consejera reivindicó los planes de inclusión social y los planes en barriadas impulsados “desde el año 2001” bajo el Gobierno de Juan Vivas, con el objetivo de equilibrar los desequilibrios existentes: “Y esos desequilibrios que teníamos se han ido reduciendo y se han ido reduciendo”, insistió, ligándolo al estudio que la Consejería de Servicios Sociales presentará “en breve fecha”.