Los patios escolares, en su mayoría configurados como explanadas de cemento con líneas de colores, se recalientan con facilidad y no ofrecen las condiciones adecuadas para el bienestar del alumnado, especialmente durante los meses más calurosos del curso. Esta situación convierte estos espacios en “auténticos focos de calor que dificultan el juego".
La propuesta, que se debatirá en el próximo Pleno a petición del MDyC, plantea habilitar espacios con sombra natural, áreas con arbolado y zonas de aprendizaje al aire libre, adaptadas tanto a las épocas de calor como a los meses más fríos, además de garantizar el mantenimiento de los centros escolares.
Los localistas recuerdan que Ceuta, a pesar de su extrapeninsularidad y de estar rodeada de mar, no es ajena al aumento progresivo de las temperaturas, siendo este uno de los síntomas “más evidentes y alarmantes del cambio climático”. Para la formación, el incremento de las temperaturas hace urgente la adopción de políticas medioambientales. “Por no hablar de la indiscriminada tala de árboles que se están llevando a cabo en los últimos años en distintos puntos de la ciudad”, añaden.
Ante esta situación también señalan el abandono institucional que sufren las infraestructuras educativas, cuyo mantenimiento, recuerdan, “es competencia de la Ciudad”. “Las reiteradas quejas, tanto de la comunidad educativa como de las propias familias sobre la falta de actuaciones y el deterioro de los centros, no pueden seguir siendo ignoradas, ya que estamos hablando de un espacio en el que los niños y niñas pasan la mayor parte de su tiempo”, denuncian.
Para el MDyC, transformar los patios escolares en refugios climáticos “no solo contribuiría a rebajar la sensación térmica, sino que permitiría promover una educación ambiental, con la que el alumnado pueda vincularse de forma activa a través de espacios naturales, así como desarrollar competencias educativas en beneficio del medio ambiente y la sostenibilidad”. Por ello, solicitan espacios con sombra natural, áreas con arbolado y zonas de aprendizaje al aire libre adaptados a épocas con temperaturas bajas y que, a su vez, garanticen el mantenimiento de los propios centros escolares.