El Partido Popular de Ceuta, a través de su diputado nacional, Javier Celaya, y su senador Abdelhakim Abdeselam, han mostrado su “preocupación” por la situación en la que se encuentran los miles de mutualistas de MUFACE y por extensión de ISFAS y MUGEJU, tras la decisión de las aseguradoras de no renovar el convenio con el Gobierno para dar cobertura a los funcionarios del Estado.
“Tenemos en vilo a un millón y medio de mutualistas españoles” ha señalado Celaya, en rueda de prensa y en el caso de Ceuta, teniendo en cuenta la dimensión del sector público en la ciudad, “este problema se ve grabado”. Según las estimaciones hay unos 4.700 mutualistas, más sus beneficiarios que, de no renovar el convenio, podría darse el caso de que todas estas personas pasasen directamente a depender de la Seguridad Social. Para Celaya, en el caso concreto de Ceuta, con las “limitaciones” del sistema de salud pública de la ciudad, tendría que asumir “ese incremento considerable de posibles pacientes”, lo que, a juicio de los populares, “puede llevar a algo inevitablemente, al colapso del sistema sanitario”. Celaya ha señalado que el sistema sanitario, a nivel nacional, se encuentra en una situación “grave”, y que en Ceuta sería “muchísimo más alarmante”.
El diputado nacional ha apuntado a la inseguridad que están sufriendo los mutualistas. “En el caso de aquellos pacientes que tengan un tratamiento en curso, esto les conllevaría, una de dos, tendrían que seguir pagando en tratamiento de su bolsillo o tendrían que cambiar de médico y empezar de nuevo con otro especialista para tratar sus dolencias”. Ante esta situación ha instado los ministerios –Sanidad y Función Pública- a resolver la situación sin cargar sobre las espaldas de las comunidades autónomas la carga asistencial que supondría que más de millón y medio de mutualistas, y sus beneficiarios, engrosen la lista de dependientes de la Seguridad Social.
Pero los populares han ido más allá, preguntándose si esta decisión no estará vinculada con la ideología. “Está claro que desde Sanidad existe un clarísimo prejuicio de carácter ideológico”, acusando de ello uno de los socios de gobierno de Sánchez, a Sumar, con la pretensión de “eliminar este tipo de asistencia sanitaria”.
Celaya también ha aprovechado su intervención para cargar contra INGESA, y por extensión con el Ministerio de Sanidad y su ministra, Mónica García – que tras un año en el cargo aún no ha visitado Ceuta y Melilla, únicos territorios en los que García tiene competencias, criticando desde la baja ratio de profesionales o la falta de “incentivos” para la fidelización que anunció el Ministerio. Celaya ha pedido a la ministra Mónica García “que dé la explicación” insistiendo en la gravedad de la situación “que se nos viene encima”.
Por su parte, Abdelhakim Abdeselam, ha señalado la falta de coordinación entre ministerios aportando por una “fácil solución” dado que es “una cuestión de presupuesto” y sumar el incremento que solicitan las aseguradoras.