El puente de Arroyo Paneque volvió este jueves al centro del debate político en la Asamblea de Ceuta. El PSOE, a través de su portavoz Sebastián Guerrero, interpeló al Gobierno de la Ciudad por la falta de avances en un proyecto que —según denunció— “lleva años completamente paralizado”. El consejero de Fomento y Turismo, Alejandro Ramírez, replicó que la partida presupuestaria para esta actuación fue eliminada con los votos a favor del propio grupo socialista.
La obra, adjudicada en 2018 a la empresa pública Tragsa para conectar las avenidas Ejército Español y Otero, acumula más de cuatro años de parálisis. Los primeros movimientos de tierra comenzaron en 2019 y, tras un modificado de medio millón de euros, los trabajos quedaron suspendidos en julio de 2021. Desde entonces, el puente prometido sigue siendo —como definió Sebastián Guerrero— “una especie de leyenda local”.
“Parece que el proyecto de Arroyo Paneque se ha convertido en un clásico del urbanismo ceutí. Nació con grandes ambiciones: mejorar la movilidad, reforzar la seguridad, modernizar una zona clave... y ha terminado convertido en un símbolo del abandono”, lamentó el portavoz socialista, que reprochó al Ejecutivo haber agotado la excusa del encarecimiento de materiales. “La principal causa fue el precio del acero por la invasión de Ucrania, una razón más que justificada al principio, pero que ya no sirve. Ha habido tiempo más que suficiente para rehacer el proyecto, presupuestarlo, licitarlo y establecer plazos”.
Guerrero criticó que “el Gobierno insiste en que no desiste del proyecto, y eso es cierto; tampoco desiste de mantenerlo parado”, ironizó, antes de recordar que “la última noticia fue un discurso del presidente Vivas hace dos años, cuando aseguró que sería uno de los objetivos prioritarios de la Legislatura”. Para el socialista, la realidad es que “no hay licitación, ni plazo, ni presupuesto, ni siquiera un atisbo de planificación que permita pensar que esta vez será diferente”.
El consejero Alejandro Ramírez respondió devolviendo la responsabilidad al PSOE. “Lo que sí se le olvida en su interpelación es que su grupo, el 1 de septiembre de 2023, con sus votos a favor, aprobó la modificación de crédito definitiva donde se eliminaba precisamente la partida presupuestaria que iba destinada a la construcción del puente de Arroyo Paneque”.
Ramírez recordó que Tragsa inició los trabajos más complejos, “los de pilotaje”, pero que el precio del acero, que representaba “más del 52% del proyecto”, disparó el coste inicial de 8,5 millones hasta los 15 o 16 millones de euros, haciendo inviable la continuidad de las obras.
El consejero señaló que, ante esa situación, el Gobierno estudia dos opciones: “La primera, asumir definitivamente la ejecución del proyecto, incorporando las partidas presupuestarias necesarias para volver a licitarlo; la segunda, plantear una alternativa en ese espacio, como un gran parque urbano o zona verde que conecte las barriadas de la vaguada”.
Guerrero, sin embargo, consideró insuficiente la respuesta: “Ustedes gobiernan Ceuta y tienen la obligación de resolver los obstáculos, negociar con otras administraciones y garantizar la ejecución del proyecto. Todo lo demás es faltar a la verdad y marear”. El socialista acusó al Ejecutivo de guardar el proyecto en un cajón hasta las elecciones y reprochó la falta de un calendario concreto: “Si el coste es un problema, podían haber hecho una reprogramación presupuestaria, una modificación de crédito o una licitación por fases”.
El proyecto de Arroyo Paneque, que en su día se presentó como una de las grandes apuestas de modernización urbana de la ciudad, sigue a día de hoy paralizado, sin fecha de reactivación ni dotación económica asignada.