El Debate sobre el Estado de la Ciudad, celebrado este miércoles en la Asamblea de Ceuta, ha acabado convirtiéndose en un encuentro de broncas y tensión en la sesión de tarde. Las propuestas de resolución presentadas por Ceuta Ya!, centradas en el futuro político e institucional de la ciudad y en la lucha contra la islamofobia, derivaron en un duro enfrentamiento entre PP, Vox y MDyC, con acusaciones de racismo, referencias a antiguos pactos políticos, continuas interrupciones y varios llamamientos al orden desde la Mesa.
La primera de las iniciativas fue defendida por el portavoz de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa Ahmed, quien ha reclamado abrir un proceso político para convertir Ceuta en Comunidad Autónoma, blindar mediante ley el Régimen Económico y Fiscal Especial (REF), garantizar un modelo de financiación propio e impulsar la integración de la ciudad en la Unión Aduanera.
Mustafa ha justificado la propuesta asegurando que Ceuta continúa en una situación de desigualdad respecto al resto del país. “Nuestra pretensión era y sigue siendo conseguir ser iguales que el resto de territorios que configuran el Estado español”, afirmó desde la tribuna.
El líder localista ha lanzado además una crítica directa al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, al asegurar que “por más que el presidente diga lo contrario, a día de hoy no lo somos”.
Durante su intervención ha responsabilizado tanto al PP como al PSOE de haber impedido históricamente cualquier avance en esta materia. “Esto es así por culpa del Partido Popular y por culpa del Partido Socialista”, ha sostenido.
Mustafa ha recordado que Ceuta Ya! ya había planteado en anteriores ocasiones medidas como el acceso de Ceuta a la condición de Comunidad Autónoma mediante la Disposición Transitoria Quinta de la Constitución, la aprobación de una ley específica para blindar el REF o un nuevo modelo de financiación. Y según ha denunciado, todas aquellas propuestas "fueron rechazadas por el Partido Popular".
El portavoz localista ha acusado también al Gobierno local de mantener una postura inmovilista y ha reprochado a Vivas intentar transmitir tranquilidad mientras, a su juicio, la ciudad atraviesa una situación crítica. “Usted no tranquiliza. Usted lo que hace es narcotizar con esas palabras”, ha espetado Mustafa, elevando ya el tono político del debate.
La respuesta llegó de la mano de la consejera de Hacienda y portavoz del Ejecutivo local, Kissy Chandiramani, quién ha confirmado el rechazo del PP a la propuesta y cuestionó la falta de concreción de la iniciativa.
Chandiramani ha defendido que cualquier avance relacionado con la integración de Ceuta en la Unión Aduanera debe hacerse “con todas las garantías de respeto al Régimen Económico y Fiscal especial”.
Además, ha cuestionado el verdadero alcance de la propuesta sobre la Comunidad Autónoma. “Más allá de cambiarnos el título y que en vez de ser la Ciudad Autónoma de Ceuta sea la Comunidad Autónoma de Ceuta, ¿qué trasfondo se pide?, ¿qué competencias se pedirían?”, ha preguntado.
La dirigente popular ha insistido en que “no queda claro el alcance” de la iniciativa y reclamó un estudio “mucho más riguroso” antes de plantear una reforma institucional de tal magnitud. La propuesta acabó siendo rechazada con 15 votos en contra y 4 a favor, mientras que desde la bancada socialista optaron por la abstención.
La lucha contra la islamofobia y la extrema derecha
Sin embargo, el momento de máxima tensión ha llegado durante el debate de la segunda resolución presentada por Ceuta Ya!, centrada en la lucha contra la islamofobia.
La diputada Julia Ferreras ha defendido una iniciativa para condenar cualquier conducta islamófoba, elaborar un plan específico para erradicarla y rechazar la participación de partidos de extrema derecha en el Gobierno de España.
Ferreras ha alertado del “avance de la extrema derecha” y ha asegurado que Ceuta podría verse especialmente afectada debido a que “la mitad de la población profesa la religión musulmana”.
La intervención ha provocado la inmediata reacción del portavoz de Vox, Juan Sergio Redondo, quien ha anunciado el voto en contra de su grupo y ha aprovechado su intervención para reivindicar la postura mantenida por Vox durante las negociaciones presupuestarias con el PP. “Nosotros no nos ocultamos. Hemos manifestado públicamente cuál es nuestro posicionamiento. Hemos sido claros y transparentes”, ha asegurado.
Redondo ha defendido que Vox planteó retirar subvenciones a determinadas asociaciones y eliminar algunas festividades musulmanas del calendario laboral, insistiendo en que el PP “no puso ninguna línea roja” durante aquellas negociaciones.
El portavoz de Vox ha asegurado incluso que todas las exigencias de su partido fueron consideradas “negociables” por el Ejecutivo local.
Las palabras de Redondo desencadenaron una de las escenas más tensas del pleno cuando tomó la palabra la líder del MDyC, Fatima Hamed. Visiblemente molesta, Hamed cargó duramente contra Vox y elevó notablemente el tono de la sesión. “Son ustedes unos puñeteros racistas”, ha afirmado dirigiéndose directamente a la bancada de Vox.
La diputada ha continuado acusando a la formación de extrema derecha de intentar enfrentar a los ceutíes y ha llegado a asegurar que “el enemigo común de la democracia y de esta ciudad son los fascistas de Vox”.
Entre continuas interrupciones y gritos desde los escaños, Hamed defendido la pluralidad cultural y religiosa de Ceuta. “Esta ciudad no se entiende sin la población musulmana, sin la población judía, sin la población hindú y sin todos los que la componemos”, ha afirmado.
La tensión fue creciendo a medida que avanzaba el debate. Redondo y Hamed intercambiaron acusaciones constantemente desde sus asientos mientras la Presidencia del Pleno trataba de frenar las interrupciones y reconducir la sesión.
En medio del caos parlamentario también se escucharon expresiones como “chalao”, dirigidas al portavoz de Vox desde la bancada de los no adscritos, mientras varios diputados mantenían conversaciones cruzadas fuera de micrófono.
La consejera Kissy Chandiramani ha vuelto entonces a intervenir para responder tanto a Vox como a Ceuta Ya! y defender la posición del PP. La portavoz popular ha negado que el Gobierno local hubiera aceptado las exigencias de Vox relacionadas con colectivos musulmanes y ha asegurado que el Ejecutivo se negó a retirar ayudas a entidades vinculadas a esta comunidad. “Ustedes han querido eliminar toda ayuda o apoyo que esta administración pudiera dar a entidades que tuvieran personas musulmanas y nosotros nos negamos”, ha afirmado.
Chandiramani ha tratado además de marcar distancias con Vox asegurando que el PP es “el muro de contención” frente a la extrema derecha en Ceuta. “No negociamos presupuestos con ustedes porque nosotros somos el muro de contención de Vox en la Ciudad de Ceuta”, ha declarado, acusando además a la formación de Redondo de impulsar políticas “racistas” destinadas a “dividir a la sociedad ceutí”.
Fnalmente, el PP ha solicitado la votación por separado de los dos puntos de la propuesta. El primero, relativo a la condena de cualquier conducta islamófoba y al compromiso de elaborar un plan contra el racismo, salió adelante con 19 votos a favor, 3 en contra y ninguna abstención.
Sin embargo, el segundo apartado, que proponía rechazar la participación de partidos de extrema derecha en el Gobierno y establecer un “cordón sanitario”, fue rechazado con 13 votos en contra, 7 a favor y 2 abstenciones.
La sesión terminó todavía en un ambiente de máxima tensión. En los últimos compases continuaron los reproches entre diputados y las referencias a antiguos pactos políticos con Vox. Incluso se escuchó al diputado socialista Nabil Mohamed dirigirse a Mustafa con un irónico “ya hablaremos con un café”, mientras desde Ceuta Ya! seguían las acusaciones relacionadas con la supresión en el pasado de celebraciones como la Pascua del Sacrificio durante acuerdos políticos anteriores.