Subirse al bus, misión imposible: reclaman refuerzos en las líneas 7 y 8

Vecinos y usuarios del transporte público advierten que los autobuses que conectan la frontera y el Príncipe con el centro llegan llenos a primera hora de la mañana, dejando a muchos pasajeros sin poder subir en paradas intermedias

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La falta de plazas de aparcamiento en Ceuta ha hecho que cada vez más ciudadanos opten por el transporte público, pero algunos servicios, especialmente los de las líneas 7 y 8, no dan abasto en las primeras horas del día. Los vehículos llegan “repletos” a zonas como Miramar y Reyes Católicos, sin poder atender todas las paradas.

Esto es lo que apuntan desde el grupo MDyC que afirman haber recibido numerosas quejas por parte de la ciudadanía.

Desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) consideran que el Ejecutivo no está llevando a cabo una gestión “ni eficaz ni eficiente” de las diferentes líneas de autobuses de la ciudad autónoma: “no se puede fomentar el uso del autobús con unos usuarios como sardinas en lata y otros que se quedan tirados en las paradas”.

Son numerosas las quejas que han sido trasladadas al grupo municipal, en concreto, relacionadas con el servicio de las líneas 7 y 8, que realizan trayectos desde la frontera y desde el Príncipe hasta el centro, respectivamente. “Los autobuses llegan llenos a la zona de Miramar y Reyes Católicos y los conductores no pueden atender paradas como las mencionadas en las que hay una gran afluencia de ciudadanos y ciudadanas que precisan del transporte público y en las que siempre hay esperando un gran número de pasajeros”, señalan desde la formación localista, que critican que están dejando sin servicio a los vecinos de estas barriadas: “una situación que perjudica tanto a trabajadores como a estudiantes que utilizan el transporte público urbano”.

Es por ello que desde el MDyC han presentado un escrito a la Consejería de Urbanismo y Transporte para solicitar el refuerzo de las líneas 7 y 8 durante las primeras horas de la mañana, con el fin de evitar perjuicios a quienes hacen uso del servicio de transporte público y garantizar que puedan llegar con puntualidad a sus destinos.