La propuesta para actualizar la ordenanza de precios públicos de Educación y Cultura salió adelante en el Pleno con 15 votos a favor, 7 abstenciones y un único voto en contra, el de Carlos Verdejo, que volvió a mantener su línea de rechazo sistemático. Un trámite aparentemente técnico que, sin embargo, reordena buena parte de cómo se consumen y se gestionan los espacios culturales de la ciudad.
Tres años después de la entrada en vigor del texto actual, la Consejería de Hacienda reconoce que el tiempo había dejado huecos, excepciones improvisadas y tarifas que ya no encajaban con la realidad. Tocaba ajustar, aclarar y ampliar. Y eso es exactamente lo que hace esta modificación.
Más espacios, más casuísticas y menos improvisación
El artículo 2 se reescribe para incorporar al Auditorio de la Marina, que pasa a regirse por los mismos criterios que el Revellín. También se regula algo que ya ocurría de facto: las asociaciones subvencionadas podrán elegir si programan en colaboración con la Ciudad —y entonces la administración gestiona la venta de entradas— o si lo hacen por su cuenta, pagando la cesión del espacio como cualquier tercero.
Además, se aclara qué actividades quedan fuera de pago: las de la guía “Ceuta te enseña”, las dirigidas a mayores y las destinadas a personas con discapacidad. Y se formaliza la posibilidad de repartir invitaciones cuando la Consejería lo considere oportuno. Una herramienta útil para llenar butacas, aunque siempre susceptible de debate.
Tarifas actualizadas y cesiones más caras
El artículo 6 reorganiza el mapa de precios. Se mantienen los tramos según el coste del espectáculo, pero se amplían y se ajustan, especialmente en las Murallas Reales, donde ahora se contemplan cachés más altos. Cuando no haya asientos, se fija un precio único calculado como la media de los dos patios.
Las cesiones del Revellín suben de 200 a 300 euros por día, y el Auditorio de la Marina se estrena con los mismos precios. Se mantiene el precio simbólico de 2 euros para talleres y actividades de Patrimonio Cultural.
Bonificaciones: más generosas y más precisas
Los abonos pasan del 15% al 30% de descuento. Familias numerosas, niños, mayores y carnet joven mantienen el 15%. La novedad importante: las personas con discapacidad motriz con movilidad reducida tendrán un 30% de bonificación. Una corrección terminológica que marcó el único momento político del debate.
VOX, única voz en el Pleno
Solo intervino Juan Sergio Redondo, portavoz de VOX, que reivindicó la alegación presentada por su grupo para corregir el término empleado en el texto inicial. “Era cuestión de sentido común”, afirmó, celebrando que la Ciudad aceptara la modificación y anunciando su voto favorable.
Votación: 15 síes, 7 abstenciones y un no previsible
La propuesta salió adelante con 15 votos a favor, 7 abstenciones y un único voto en contra: el de Carlos Verdejo, que mantiene su línea habitual de rechazar prácticamente todo lo que llega al Pleno.