La sanidad pública en Ceuta y Melilla vuelve al centro del debate político. La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió en el Senado que el Gobierno ha reforzado el sistema sanitario en ambas ciudades autónomas desde el inicio de la legislatura. Lo hizo en respuesta al senador ceutí del Partido Popular, Abdelhakim Abdeselam Al Lal, quien no dudó en calificar la situación como “caos sanitario” y pidió su dimisión.
Más profesionales, más inversión
Según García, en estos años se ha incrementado el número de facultativos en Ceuta y Melilla de 374 a 448, lo que supone un aumento del 20%. También ha crecido el total de profesionales sanitarios, pasando de 1.452 a 1.842. En Melilla, además, se han incorporado 15 nuevos especialistas hospitalarios solo en 2024.
La ministra destacó que las retribuciones en ambas ciudades son “las más altas del país” y que los incentivos están funcionando: el 67% de los residentes que se forman en Ceuta se quedan, y en Melilla, el porcentaje alcanza el 100%. “Ya le gustaría a la Comunidad de Madrid, donde solo se queda el 35%”, apuntó.
Inversiones millonarias y resultados
García subrayó que se han invertido más de 100 millones de euros en una década: 10 millones en Ceuta y 128 millones en el nuevo Hospital Universitario de Melilla, inaugurado en junio. “Del que supongo que está orgullosa toda la ciudad de Melilla, menos el Partido Popular”, ironizó.
En cuanto a los resultados, aseguró que no hay listas de espera en Atención Primaria como en otras comunidades gobernadas por el PP, y que los tiempos quirúrgicos en Ceuta se han reducido un 66%. También afirmó que los indicadores de salud están por encima de la media nacional.
Críticas desde Ceuta
El senador Abdeselam Al Lal no se mostró convencido. En su intervención, acusó a la ministra de haber fracasado en su gestión y pidió su dimisión. “Las políticas fracasadas en Ceuta y Melilla son su fracaso”, dijo.
Denunció listas de espera interminables, personal sanitario cansado por jornadas maratonianas, y la falta de servicios clave en el Hospital Universitario de Ceuta, como la Unidad infanto-juvenil de Psiquiatría. También señaló que las salas de psiquiatría y hemodiálisis están cerradas por falta de especialistas, y calificó el nuevo hospital de Melilla como “hospital fake”.
¿Y ahora qué?
El cruce de declaraciones deja claro que la sanidad en Ceuta y Melilla sigue siendo un tema sensible. Mientras el Gobierno presume de avances, desde la oposición se insiste en que los problemas persisten. Lo que está claro es que el debate no ha terminado.
