El relevo en la gerencia de Servilimpce ha abierto un nuevo frente político en la Ciudad. El PSOE de Ceuta ha mostrado su rechazo frontal a la decisión del Gobierno del Partido Popular, al que acusa de actuar “sin justificación, sin transparencia y sin respeto por el dinero público”. La formación socialista considera que el cese del actual gerente y la propuesta de su sustituto representan “otro episodio de improvisación” en la gestión de la empresa municipal de limpieza.
Antonio Coronil, secretario de Organización del PSOE y miembro del Consejo de Administración de Servilimpce, no oculta su indignación. Recuerda que hace apenas un año la Ciudad destinó una suma “importante” a contratar una consultora externa encargada de evaluar a más de 180 aspirantes. De aquel proceso —defiende— salió elegido el gerente ahora cesado. “Hoy, sin explicación convincente alguna, se le cesa, lo que no solo invalida el gasto realizado, sino que probablemente supondrá además una costosa indemnización propia de un cargo de alta dirección”, lamenta.
Para los socialistas, la pregunta es evidente: ¿qué ha cambiado en tan solo un año para que el perfil que superó a 179 candidatos ya no sea válido? Desde el partido exigen una respuesta pública y clara. Las referencias del Ejecutivo a “nuevas necesidades estratégicas” no convencen al PSOE, que considera que el Gobierno “desprecia un proceso selectivo riguroso que costó dinero y tiempo”.
La polémica se intensifica con la propuesta de nombrar como nuevo gerente a un trabajador de la propia empresa, el señor Benavides. El PSOE subraya que, pese a su antigüedad y experiencia, no fue elegido en el proceso anterior ni se optó entonces por la promoción interna. “Si este perfil era el más adecuado, ¿por qué se gastaron miles de euros en una consultora externa? ¿Por qué antes se buscaba cualificación y solo un año y medio después se valora la confianza?”, cuestionan.
Para Coronil, la explicación no puede basarse en afinidades personales ni en decisiones tomadas “al dictado de intereses políticos”. “La ciudadanía merece explicaciones, no decisiones opacas basadas en afinidades personales o intereses políticos. Hablamos de dinero de todos los ceutíes y de un servicio público básico, no puede obedecer a caprichos ni a presiones interesadas”, advierte.
Inestabilidad y “fracaso político”
El PSOE sostiene que los continuos cambios en la dirección de Servilimpce están generando una inestabilidad estructural que afecta al funcionamiento de la empresa pública. “Cambiar la gerencia prácticamente cada año paraliza proyectos, rompe dinámicas de trabajo y perjudica la coordinación interna que el propio Gobierno dice querer reforzar”, señala Coronil.
La crítica socialista va más allá de la gestión empresarial. “Estamos ante un nuevo fracaso político del Gobierno de la Ciudad, con el consejero Alejandro Ramírez al frente como responsable político y principal señalado”, afirman.
La formación insiste en que Ceuta “no puede permitirse más decisiones erráticas ni más despilfarro al servicio de intereses partidistas o personales”, y reclama transparencia, responsabilidad y respeto por los principios de mérito y capacidad.
Queja formal por la filtración del cese
El conflicto no termina en el debate sobre la idoneidad del relevo. El PSOE ha presentado una queja formal ante la Secretaría del Consejo de Administración por la filtración anticipada del cese y del nombre del sustituto antes incluso de que el Consejo fuera convocado.
Para los socialistas, esta filtración supone “una grave quiebra del principio de colegialidad” y una falta de respeto institucional hacia los miembros del Consejo. “Estas prácticas desnaturalizan la función del Consejo, vacían de contenido el debate y convierten las sesiones en un mero trámite”, denuncian.
El representante socialista ha solicitado que la queja conste íntegramente en el acta y advierte del “clima de desconfianza institucional” generado, que condiciona cualquier posicionamiento sobre el cese y el nombramiento.